Las vacunas no son ni eficaces ni seguras

Que las vacunas no son ni eficaces ni seguras lo llevamos explicando desde hace años y publicado en numerosos artículos. Pues bien, el pasado mes de enero los investigadores Antonietta M. Gatti y Stefano Montanari publicaron un trabajo en el que explican que tras utilizar microscopía electrónica para buscar contaminantes en 44 vacunas humanas los encontraron en TODOS LOS CASOS. Entre ellas en algunas tan conocidas como Infanrix (vacuna para la difteria, el tétanos y la tosferina) y Gardasil (para el virus del papiloma humano). Había en ellas micropartículas y nanopartículas inorgánicas no declaradas que ni son biocompatibles ni biodegradables. Los autores del trabajo entienden que su inexplicable presencia podría justificar la asociación entre esas vacunas y las distintas reacciones negativas sufridas por quienes las recibieron. En suma, estamos ante un nuevo escándalo del que muy pocos van a hacerse eco.

 

VACUNAS

Sumarios:

Se sigue diciendo que las campañas de vacunación son la piedra angular de la salud de la sociedad pero cada más expertos niegan tanto su eficacia como su seguridad.

Los investigadores Antonietta M. Gatti y Stefano Montanari han encontrado partículas inorgánicas patógenas ¡en las 44 vacunas humanas analizadas!

Las partículas inorgánicas patógenas presentes en las vacunas pueden dar lugar a numerosas patologías.

“Dadas las contaminaciones observadas en todas las muestras de vacunas de uso humano los efectos adversos tras su inoculación son posibles y creíbles”, afirma Antonietta M. Gatti.

Según Antonietta M. Gatti y Stefano Montanari las partículas inorgánicas patógenas encontradas en las vacunas pueden afectar directamente al cerebro y entonces la reacción es muy rápida o afectar a la microbiota y manifestarse entonces sus efectos negativos días, semanas o meses después.

“Ninguna vacuna o fármaco debe contener contaminantes, es decir, materiales o sustancias susceptibles de enfermar. Y el hecho de que las vacunas los contengan significa que ni los productores ni los organismos oficiales de control están haciendo adecuadamente su trabajo”, denuncia Antonietta M. Gatti.

“Algunas de las partículas de pequeño tamaño de las vacunas pueden entrar en los núcleos celulares e interactuar con el ADN”, afirman Antonietta M. Gatti y Stefano Montanari.

La investigación de Antonietta M. Gatti y Stefano Montanari debió hacer reaccionar de inmediato a la OMS, a las agencias reguladoras de fármacos, a las autoridades sanitarias y políticas y a los médicos y enfermeras pero no fue así: se puso en marcha una campaña para desprestigiarles.

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Abril 2017
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