El cilantro, una especie de poco uso y sorprendentes propiedades terapéuticas

Componente básico del curry el cilantro posee numerosas propiedades terapéuticas habiendo utilizado durante siglos las medicinas tradicionales orientales sus frutos, semillas y hojas en casos de infecciones intestinales, migrañas y convulsiones, eficacia que las investigaciones actuales han constatado y ampliado pues resulta que además es antioxidante, antiinflamatorio, antibiótico, antifúngico, antiparasitario, quelante, antidiabético, hipolipemiante y, sobre todo, protector del sistema nervioso central, el corazón, el hígado y los riñones. Es más, su aceite esencial de semillas es eficaz ante el daño provocado en la piel por las radiaciones.

CILANTRO

El cilantro (Coriandrum sativum) -conocido también como cilandro, culantro o coriandro- es una planta de la familia de las apiáceas entre las que abundan plantas comestibles como el apio, el perejil, el hinojo, la zanahoria y el anís. Originaria del entorno mediterráneo -en el que aún hoy crece salvaje- se cultiva ya en medio mundo y en todo tipo de climas, principalmente en la India. Y aunque en Occidente solemos usar solo el fruto disecado y como condimento culinario en otras culturas se consumen sus hojas y semillas e incluso -más raramente- sus raíces. Hablamos pues de una especia que se obtiene moliendo sus frutos y se halla presente en la gastronomía de muchos países ya que se encuentra tanto en el famoso curry indio como en muchas de las salsas típicas de la cocina árabe.

En cuanto a sus hojas son comestibles, se emplean frescas para elaborar la célebre salsa chutney de la cocina hindú así como en algunas preparaciones originales del guacamole y poseen un 3,7% de carbohidratos (en su mayor parte fibra), un 2,1% de proteínas, un 0,5% de grasas, un 0,6% de minerales, un 0,2% de vitaminas del grupo B y abundantes betacarotenos (4 miligramos por cada 100 gramos); el resto es agua.

Cabe añadir que con las semillas se obtiene un aceite esencial que -limitados usos culinarios aparte- suele emplearse como excipiente de preparados farmacéuticos así como en perfumería y productos de limpieza. De hecho se usan desde hace al menos 3.500 años pues figuran en la lista de medicamentos del Papiro de Ebers y se han encontrado en pequeños recipientes -junto a otras hierbas medicinales- en numerosas sepulturas del Antiguo Egipto. Incluso se consumieron en Europa durante la Edad Media y se consideró tan eficaz que Carlomagno promulgó a principios del siglo IX un edicto obligando a cultivar cilantro en todos los terrenos reales y monacales.

Y es que las civilizaciones más antiguas consideraron el cilantro digestivo, carminativo, laxante suave, antiespasmódico, antidiarreico, antiinfeccioso, antimigrañoso y anticonvulsivo, propiedades a las que hoy se han agregado las de antioxidante, antiinflamatorio, antibiótico, antidiabético, hipolipemiante, quelante y, sobre todo, protector del sistema nervioso central, el corazón, el hígado y los riñones.

Es más, algunas culturas orientales atribuyeron al cilantro propiedades afrodisíacas. El mismo Dioscórides propuso agregar al vino unos granos de cilantro para potenciar la producción de esperma, propiedad que de hecho se describe en uno de los cuentos de Las mil y una noches. Lo paradójico es que en los pueblos del norte de África y en la India se considera un inhibidor del deseo sexual.

Añadiremos como dato igualmente curioso que en Bulgaria, Rumania, Ucrania y el sur de Rusia se obtiene con sus flores una miel muy apreciada por su intenso aroma.

Por lo que a la composición del fruto desecado se refiere -la parte más usada- contiene un 55% de carbohidratos, un 18% de lípidos, un 12% de proteínas y menos de un 1% de vitaminas, fenoles, carotenoides, cumarinas, terpenoides y ácidos fenólicos como el cafeico, el ferúlico y el gálico; sin embargo lo más destacable es que contiene 25 tipos de terpenos, entre ellos algunos tan conocidos por sus propiedades terapéuticas como el linalool, el alcanfor, el geraniol, el limoneno, el pineno y el terpineno. Así lo recoge el trabajo de un grupo del National Agronomic Institute de Túnez dirigido por B. Laribi en un interesante artículo titulado Coriander (Coriandrum sativum L.) and its bioactive constituents (El cilantro y sus componentes bioactivos) publicado en 2015 que resume las investigaciones realizadas hasta la fecha sobre sus numerosos componentes bioactivos.

En fin, lo cierto es que hoy son muchos los médicos naturistas, naturópatas, fitoterapeutas y herboristas que recomiendan consumirlo junto a otras hierbas medicinales como el anís, el hinojo, la menta o la angélica aunque básicamente para tratar los problemas digestivos y la dispepsia.

Terminamos esta breve introducción indicando que en julio de este mismo año -2019- un equipo de la Tianjin Academy of Agricultural Sciences de Tianjin (China) encabezado por el doctor J. N. Wei presentó un resumen de los aspectos biofarmacéuticos conocidos sobre el cilantro en un trabajo titulado Phytochemical and Bioactive profile of Coriandrum sativum (Perfil fitoquímico y bioactivo de C. sativum) y según el mismo la eficacia de sus componentes depende mucho del genotipo, de las condiciones y tipos de las plantaciones, del crecimiento de la planta y del método de extracción. En otras palabras, su eficacia terapéutica depende notablemente de la calidad y características del cilantro.

Veamos ahora algunos estudios sobre sus propiedades terapéuticas.

ANTIOXIDANTE 

Un equipo de la Universidad Federal Rural de Pernambuco (Brasil) coordinado por la doctora Enayde de Almeida Melo publicó en 2003 en European Journal of Lipid Science and Technology el trabajo In vivo antioxidant efects of aqueous and etheric coriander (Coriandrum sativum L.) extracts (Efecto antioxidante in vivo de los extractos acuosos y alcohólicos de C. sativum) y según constataron dando a un grupo de ratones durante 60 días extracto de cilantro éste combate muy eficazmente los radicales libres.

Un año después -en 2004- las doctoras Helle Wangensteen y Anne B. Samuelsen y el doctor Karl E. Malterud –de la Escuela de Farmacia de la Universidad de Oslo (Noruega)- publicarían en Food Chemistry un artículo titulado Antioxidant activity in extracts from coriander (Actividad antioxidante de los extractos de cilantro) en el que se describen varios ensayos in vitro en los que se utilizaron distintos extractos de semillas, hojas y aceites esenciales de cilantro probando sus efectos antioxidantes en la peroxidación de los fosfolípidos de células cerebrales porcinas. Y según concluirían añadir cilantro a los alimentos incrementa el poder natural antioxidante natural de los mismos.

Al año siguiente -en 2005- un grupo de investigadores hindúes del Government Dental College Thiruvananthapuram (India) coordinado por el doctor M. S. Hasim publicaría en Food Chemistry el trabajo Effect of polyphenolic compounds from Coriandrum sativum on H2O2-induced oxidative stress in human lymphocytes (Efecto de los polifenoles de C. sativum sobre el estrés oxidativo inducido con agua oxigenada (H2O2) en linfocitos humanos). Se trató de varios ensayos in vitro con células de linfocitos humanos sumergidas en un medio líquido que incluía un extracto hidroalcohólico de cilantro y comprobaron que éste evitaba el estrés oxidativo cuando se echaba en ese medio de cultivo agua oxigenada. Oxidación que en cambio afectó a los linfocitos no protegidos por el extracto de cilantro. Según explican bastan 50 miligramos por litro (50 ppm) para incrementar la actividad de las enzimas antioxidantes en los linfocitos; especialmente de la glutatión reductasa y la superóxido dismutasa (SOD).

Cabe añadir que un grupo de la Mahidol University de Bangkok (Tailandia) encabezado por V. Prachayasittikul publicó en 2018 en Food Research International un trabajo según el cual la alta capacidad antioxidante de los compuestos del cilantro lo hacen en realidad útil en todas las enfermedades degenerativas.

ANTIINFLAMATORIO

Un amplio equipo de la Chung Shan Medical University Hospital de Taiwan dirigido por el doctor T. T. Wu comprobó que el extracto de cilantro reduce significativamente la producción de citoquinas proinflamatorias, entre ellas la prostaglandina E2, la ciclooxigenasa 2 (COX-2) y la prointerleuquina-1beta. El trabajo se publicó en 2010 en Journal of the Science of Food and Agriculture y según las conclusiones el extracto de cilantro posee pues una clara capacidad antiinflamatoria.

Dos años después lo refrendaría un grupo de investigadores del All India Institute of Medical Sciences de Nueva Delhi (India) encabezado por el doctor Vinod Nair dando a conocer su trabajo en Indian Journal of Medical Research; y lo hicieron dando un extracto de semillas de cilantro a un grupo de ratones con artritis y comprobando que sus articulaciones se inflamaban menos que las del grupo de control al segregar los macrófagos sinoviales menos citoquinas proinflamatorias.

ANTIBIÓTICO, ANTIFÚNGICO Y ANTIPARASITARIO

Un equipo de la Universidad de California-Berkley (EEUU) coordinado por el doctor I. Kubo publicó en 2004 en Journal of Agricultural and Food Chemistry los resultados de unos ensayos in vitro bajo el título Antibacterial activity of coriander volatile compounds against Salmonella cholerasuis (Actividad antibacteriana de los compuestos volátiles del cilantro contra la Salmonella cholerasuis) y según aseveran los componentes alifáticos volátiles extraídos de hojas frescas de cilantro neutralizan la salmonella incluso a bajas dosis. Posteriores estudios demostrarían que ello se debe al efecto surfactante tensioactivo no-iónico que afecta a la membrana del patógeno impidiendo que éste pueda adherirse a las células epiteliales humanas.

Dos años después -en 2006- los investigadores de la Universidad de British Columbia (Canadá) Y. Peter, Y. Wong y D. D. Kitts publicarían en Food Chemistry el trabajo Studies on the dual antioxidant and antibacterial properties of parsley (Petroselinum crispum) and cilantro (Coriandrum sativum) extracts (Estudios sobre las duales propiedades antioxidantes y antibacterianas del perejil (Petroselinum crispum) y el cilantro (C. sativum) y según el mismo los extractos acuosos y alcohólicos obtenidos de las hojas del cilantro y el perejil neutralizan los radicales libres y poseen un claro poder reductor y absorbente de iones ferrosos. De hecho probablemente por eso son tan eficaces ante las bacterias Bacillus subtilis y Escherichia coli (el hierro es vital para la supervivencia bacteriana).

En 2014 el odontólogo de la Universidad Estatal de Campiñas (Brasil) I. de Almeida Freires efectuó -en colaboración con investigadores brasileños y estadounidenses- unos ensayos in vitro cuyos resultados publicó en PLoS One en el que se afirma que los terpenos presentes en el aceite esencial de cilantro impiden a la Cándidas albicans adherirse a las células humanas al destruir los biofilms que facilitan su colonización. El cilantro es pues antifúngico.

Y es asimismo antiparasitario; son muchos los trabajos que lo constatan. Entre ellos el efectuado por un grupo de la University of Welfare and Rehabilitation de Teherán (Irán) dirigido por S. Hosseinzadeh realizado tanto in vitro como con ratones. Se publicó en 2006 en Journal of Parasitic Diseases y según sus conclusiones el extracto de semillas de cilantro es igual de eficaz que el antiparasitario farmacéutico niclosamida a la hora de eliminar el Hymenolepis nana, parásito similar a la “solitaria” frecuente en los países de clima templado y de especial gravedad cuando infecta a niños.

ANTIDIABÉTICO

En 1999 se publicó en British Journal of Nutrition un trabajo murino según el cual el cilantro ayuda en casos de diabetes ya que reduce la hiperglicemia e incrementa la secreción de insulina. Se desarrolló en la Universidad del Ulster (Reino Unido) bajo la supervisión de los doctores A. M. Gray y P. R. Flatt, se publicó con el título Insulin-releasing and insulin-like activity of the traditional anti-diabetic plant Coriandrum sativum (coriander) (Liberación y actividad de la insulina en la tradicional planta antidiabética C. sativum) y según se explica simplemente se agregó un poco de cilantro a la comida y agua de un grupo de ratones diabéticos.

ANTILIPIDÉMICO Y PROTECTOR HEPÁTICO

Un equipo del International Institute of Biotechnology and Toxicology de la India coordinado por el doctor A. A. Lal efectuó por su parte una serie de ensayos con ratones afectos de hiperlipidemia a parte de los cuales se dio semillas de cilantro -un gramo por kilo de peso- y a los demás un fármaco antilipidémico -el Liponil– y al terminar se comprobó que la disminución en sangre de los niveles de colesterol y triglicéridos eran similares. El trabajo apareció en 2004 en Indian Journal of Experimental Biology.

Cinco años después tres investigadores de la SASTRA University de la India coordinados por el doctor S. Sreelatha publicaron en Food and Chemical Toxicology un trabajo murino que demuestra que el cilantro protege el hígado al aumentar significativamente las enzimas antioxidantes endógenas superóxido-dismutasa (SOD), catalasa y glutatión peroxidasa (GPx); según sus autores tiene un efecto protector similar al de la silimarina del cardo mariano.

Cabe agregar que en 2013 se publicó en Experimental and Clinical Sciences, International Online Journal for Advances in Sciences un ensayo murino efectuado por un equipo de la Universidad de Baroda (India) dirigido por D. Patel según el cual el extracto de cilantro disminuye la aterogénesis en ratones sometidos a una dieta rica en colesterol. De hecho en los ratones de control aparecieron numerosas placas de ateroma en la aorta torácica no siendo así entre los que tomaron el extracto de cilantro.

PROTECTOR RENAL

Kajal y R. Singh -investigadores del M. M. College of Pharmacy de la India- aseveran que el extracto de cilantro parece proteger los riñones. Lo coligieron tras administrar durante 45 días a un grupo de ratas diabéticas entre 100 y 400 miligramos de extracto de semillas de cilantro y comprobar que se reducían en sangre los niveles de glucosa, lípidos y creatinina mientras aumentaban en los riñones los niveles de los antioxidantes endógenos superóxido dismutasa (SOD) y glutatión. El trabajo se publicó en PLoS One en marzo de 2019.

CARDIOPROTECTOR

Según un grupo de investigadores de la Hamdard University (India) dirigido por N. Dhyani las semillas de cilantro parecen ser cardioprotectoras. Según explican en el trabajo murino publicado en 2018 en Journal of Dietary Supplements el extracto de cilantro tuvo en los ratones con insuficiencia cardíaca provocada a los que se dio un efecto similar a la tóxica simvastatina pero sin sus negativos efectos. Estudios post-mortem revelarían que la actividad antioxidante del cilantro modula los receptores de endotelina que regulan la actividad de los músculos del miocardio.

PROTECTOR DEL SISTEMA NERVIOSO

Los investigadores de la Islamic Azad University de Irán H. Hosseinzadeh y M. Madanifard quisieron averiguar si se justifica que en la medicina tradicional iraní se usen desde hace siglos granos de cilantro como anticonvulsivos y para ello realizaron una serie de ensayos trabajando con ratas que sufrían convulsiones inducidas. Pues bien, tras dar a parte un extracto hidroalcohólico de cilantro y a las demás fenobarbital -fármaco anticonvulsivo y antiepiléptico usual- comprobaron que los efectos anticonvulsivos son similares. El trabajo se publicó en 2000 en Archives of Iranian Medicine y su eficacia se achaca a que el cilantro contiene linalool, alcanfor, geraniol, acetato de geranilo, cumarina y quercitina.

Como el cilantro se emplea además como ansiolítico y para tratar el insomnio un equipo del Departamento de Farmacia de la Shiraz University of Medical Sciences de Irán integrado por los doctores M. Emamghoreishi, M. Khasaki y M. F. Aazam decidió realizar por su parte otros ensayos murinos constatando al finalizarlos que los ratones a los que se suministró un extracto de semillas de cilantro tenían mejor coordinación neuromuscular y menos anomalías conductuales en las pruebas de laberinto elevado que los del grupo de control; concluyendo por ello que es efectivamente ansiolítico y podría ser además relajante y sedante. El ensayo se publicó en 2005 en Journal of Ethnopharmacology con el título Coriandrum sativum : evaluation of its anxiolytic effect in the elevated plus-maze (Coriandrum sativum: evaluación del efecto ansiolítico en las pruebas de laberinto elevado).

Posteriormente un numeroso grupo de investigadores de la Mashhad University of Medical Sciences (Irán) encabezado por Mojtaba Pourzaki realizaría un estudio murino que se complementaría con exámenes fisiológicos post-mortem del hipocampo cerebral de los ratones y según dicen en el artículo que publicaron en 2017 en Avincenna Journal of Phytomedicine es la gran capacidad antioxidante del cilantro lo que explica que prevenga las convulsiones y sea un potencial antiepiléptico.

Agregaremos que un año antes -en 2016- un numeroso grupo de investigadores de la Shahid Beheshti University of Medical Sciences de Irán encabezado por Hosein Delavar Kasmaei realizó un estudio clínico aleatorizado sobre 68 pacientes con migraña a los que se dividió en dos grupos suministrando a unos 15 mililitros de un jarabe de cilantro 3 veces al día durante un mes y al otro un placebo. Y según explican en el artículo publicado en Iranian Red Crescent Medical entre los que tomaron cilantro se redujo a la mitad la duración, frecuencia e intensidad de los ataques de migraña. Debemos en todo caso aclarar que por razones no explicadas en el estudio ambos grupos -el que tomó el cilantro y el del placebo- recibieron también 500 miligramos diarios de valproato sódico, medicamento usual que actúa sobre el sistema nervioso central.

EFICAZ QUELANTE

El doctor Douglas Schauer -del Ivy Tech Community College de Lafayette en Indiana (EEUU)- realizó en colaboración con un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica Francisco I. Madero de Hidalgo (México) una serie de estudios para evaluar si podrían usarse los onerosos filtros de carbón activado que se usan para limpiar en México las aguas residuales grises de la capital y tras probar el poder filtrante de muy distintas plantas constataron que la de mayor poder de absorción de metales pesados tan peligrosos como el plomo, el mercurio, el arsénico y el níquel son las hojas de cilantro; luego se trata de un potente quelante.

Y no solo las hojas como comprobaría un equipo de investigadores del Fujisaki Institute de Japón coordinado por el doctor M. Aga cuyo trabajo se publicó en 2001 en Journal of Ethnopharmacology con el título Preventive effect of Coriandrum sativum (Chinese parsley) on localized lead deposition in ICR mice (Efecto preventivo del Coriandrum sativum (perejil chino) sobre la deposición localizada de plomo en los ratones albinos del Instituto de Investigación del Cáncer). Según explican dieron a beber durante 32 días a dos grupos de ratones plomo diluido en agua pero agregando a uno de ellos extracto de cilantro a los 7 días de empezar y una vez sacrificados vieron que la acumulación de plomo en los riñones y el fémur de los que no tomaron el cilantro era mucho mayor; lo mismo que la concentración en sangre de ácido delta-aminolevulínico (ALA) y de la enzima delta-aminolevulínico deshidratasa (ALAD), marcadores específicos de la contaminación por plomo. Los autores concluirían así que el cilantro quela incluso un metal pesado tan tóxico como el plomo.

Cuatro años después -em 2005- M. Baipal, A. Mishra y D. Prakash -del National Botanical Research Institute de Lucknow (India)- publicaron en International Journal of Food Sciences and Nutrition el trabajo Antioxidant and free radical scavenging activities of some leafy vegetables (Actividad antioxidante y eliminadora de radicales libres de las hojas de algunos vegetales). Se trató de un estudio que quería evaluar la capacidad antioxidante y quelante de varios vegetales entre los que estaba el cilantro y según comprobaron sus semillas presentan menor poder de quelación que las hojas pero éstas tienen mayor capacidad antioxidante. Los análisis realizados indicaron que las hojas contienen abundantes polifenoles -como los ácidos cafeico, ferúlico, gallico y clorogénico-, todos ellos notables antioxidantes y quelantes de metales pesados que si bien están igualmente en las semillas aparecen en menor proporción.

PROTECTOR FRENTE A LAS RADIACIONES GAMMA Y UVB

Por si todo lo dicho fuera poco resulta que las semillas de cilantro podrían proteger de las peligrosas radiaciones gamma emitidas durante los accidentes nucleares; al menos así se desprende de los experimentos murinos llevados a cabo por el profesor del National Centre for Radiation Research and Technology de El Cairo (Egipto) M. F. S. Farag. Lo que hicieron fue someter a 32 ratas a dosis idénticas de radiación gamma pero dando a algunas un extracto de semillas de cilantro durante 42 días y al terminar comprobaron que éstas apenas sufrieron las visibles alteraciones hepáticas y renales de las que no lo tomaron. Según concluye su autor en el trabajo -se publicó en 2013 en Arab Journal of Nuclear Science- «el tratamiento con extracto de cilantro redujo significativamente los desórdenes bioquímicos asociados con la irradiación con mejora en el estatus oxidativo de los tejidos del hígado y riñones, probablemente como resultado de la acción protectora del cilantro contra el daño producido por los radicales libres generados por la radiación».

Un año después un equipo de la Kyung Hee University de Corea encabezado por E. Hwang estudiaría por su parte si el extracto de hojas de cilantro protege de la radiación ultravioleta B (UVB) que afecta especialmente a las células de la piel. Pues bien, primero vieron in vitro que los fibroblastos cutáneos incrementan su producción de procolágeno tipo I disminuyendo la expresión de la enzima metaloproteinasa-1 destructora de colágeno. Y luego con ratones lampiños a los que se alimentó con el extracto que su fotoenvejecimiento era menor que el de los de control.

El trabajo se publicó en 2014 en Journal of Medicinal Food con el título Coriander leaf extract exerts antioxidant activity and protects against UVB-induced photoaging of skin by regulation of procollagen type I and MMP-1 expression (El extracto de hojas de cilantro ejerce una actividad antioxidante y protege del fotoenvejecimiento de la piel provocado por los rayos UVB al regular el procolágeno tipo I y la expresión del enzima MMP-1).

Queda agregar que ya en 2008 un grupo de dermatólogos del University Medical Center de Friburgo (Alemania) dirigido por J. Reuter realizó un estudio clínico aleatorizado con 40 voluntarios para demostrar la efectividad tópica de un aceite esencial de cilantro al 1% en las lesiones causadas en la piel por la radiación UVB; el estudio apareció en Journal der Deustchen Dermatologischen Gesellschaft.

Paula M. Mirre

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