Propiedades terapéuticas de los ácidos grasos omega 7

Los omega 7 -ácidos grasos insaturados presentes en los pescados azules y algunos aceites así como en los lácteos y otros alimentos-como las nueces de macadamia, los aguacates y el curry- mejoran la sensibilidad a la insulina -por lo que pueden ayudar a evitar la diabetes-, reducen la inflamación del cuerpo, mejoran la función hepática, promueven la pérdida de peso, ayudan a regular el tránsito intestinal y al rejuvenecimiento de la piel y protegen cardiovascularmente al reducir su consumo los niveles de triglicéridos y colesterol total. Es más, optimizan los niveles energéticos teniendo efectos beneficiosos de amplio alcance en casos de síndrome metabólico. Pues bien, hemos tenido oportunidad de hablar de todo ello con una de las personas que mejor conoce sus posibilidades terapéuticas: la Dra. Tina Sampalis.

OMEGA-7

Internacionalmente conocida por haber estudiado entre 1999 y 2015 para Neptune Technologies & Bioressources las propiedades terapéuticas de los ácidos grasos omega 3 que en forma de fosfolípidos están presentes en el aceite de krill la Dra. Tina Sampalis estuvo nuevamente en España el pasado mes de febrero pero esta vez para dar a conocer lo último averiguado sobre las propiedades terapéuticas de los ácidos grasos omega 7, ocasión que aprovechamos para entrevistarla de nuevo.

Licenciada en Medicina por la Universidad de Patras y en Cirugía Pediátrica, General y Oncológica por la Universidad de Atenas -ambas de Grecia- obtuvo además la especialidad de Dermatología en la Universidad de Göttingen (Alemania) y un doctorado en Epidemiología y Cirugía Experimental en la Universidad McGill de Montreal (Canadá). Cabe añadir que en septiembre de 2013 fundó un innovador centro médico pediátrico integral para niños con sede en Quebec denominado Agoo Children’s Health & Wellness Center.

En cuanto a su aportación científica para conocer las propiedades terapéuticas del Aceite de Krill NKO obtenido mediante un método patentado por la empresa canadiense ya citada publicamos un amplio reportaje en el nº 136 -correspondiente a marzo de 2011- en el que explicamos que gracias al trabajo de la Dra. Sampalis el Gobierno de Canadá permitió a partir de entonces las alegaciones de que ayuda a reducir los niveles de triglicéridos y colesterol “malo” o LD, aumenta el del «bueno» o HDL y disminuye el nivel de proteína C reactiva y el dolor asociado con la osteoartritis.

El artículo apareció con el título Tina Sampalis: “Las propiedades terapéuticas del aceite de krill siguen sorprendiendo”, puede leerse íntegramente en nuestra web –www.dsalud.com y en él ya contamos que el responsable de los beneficios para la salud de ese aceite se debe a que sus omega 3 están en forma de fosfolípidos y no de triglicéridos como en los aceites de pescado, dato importante ya que las membranas de nuestras células están formadas por fosfolípidos. Siendo en ello donde radica la principal e importante diferencia entre unos omega 3 y otros aunque se da además la circunstancia de que en el aceite de kril hay un flavonoide -algo inaudito porque hasta entonces sólo se habían localizado en las plantas terrestres y algunas algas- de gran capacidad antioxidante: la astaxantina. Agregaremos que el Aceite de Krill NKO está considerado antiinflamatorio, antiálgico, antioxidante y antienvejecimiento utilizándose para prevenir problemas cardiovasculares y ser asimismo útil en casos de sobrepeso, obesidad, alzheimer, déficit de atención, hiperactividad, síndrome premenstrual y dismenorrea, entre otras patologías.

Pero de todo ello hemos ya hablado y vamos pues a centrarnos en uno de los ácidos grasos monoinsaturados de la serie omega menos conocidos: el omega 7.

EL ESCASAMENTE CONOCIDO OMEGA 7 

El ácido graso monoinsaturado omega-7 es el ácido palmitoléico -técnicamente ácido delta-9-cis-hexadecénico– y se sintetiza del ácido palmítico por acción de la enzima delta-9 desaturasa. Y si se han estudiado poco sus propiedades terapéuticas se debe a que el palmítico es un ácido graso saturado de cadena larga abundante en las carnes, grasas lácteas y aceites vegetales como los de coco y palma que se considera insano al elevar su ingesta excesiva los niveles de triglicéridos y colesterol «malo» (LDL) así como la rigidez de las arterias aumentando el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares; y eso que se encuentra de forma natural en los acilglicéridos del tejido adiposo, especialmente en el hígado.

Hay sin embargo estudios que demuestran que el ácido palmitoléico que puede obtenerse del palmítico tiene efectos beneficiosos y que su ingesta no solo disminuye los niveles de triglicéridos, colesterol total y colesterol «malo» (LDL) sino que aumenta el del «bueno» (HDL). Es más, un grupo de investigación del Departamento de Bioquímica de la Universidad de Oxford coordinado por el Dr. Glen Power asevera que promueve la pérdida de peso siendo útil para evitar la obesidad. Y otros trabajos que mejora la sensibilidad a la insulina -por lo que puede ayudar a proteger contra la diabetes tipo 2-, reduce la inflamación, mejora la función hepática y ayuda a la regularidad intestinal y a rejuvenecer la piel.

En cuanto a su presencia en los alimentos cabe decir que el omega 7 está presente principalmente en los pescados azules y algunos aceites -especialmente en el de espino amarillo- así como en los lácteos y las nueces de macadamia pero principalmente como ácido palmítico y no como ácido palmitoléico. Y la diferencia es enorme; de hecho el palmítico se considera negativo para la salud y es sobre ello por lo primero que le preguntamos a la Dra. Sampalis:

-Usted es una reconocida experta en los ácidos grasos insaturados de la serie omega que ha estudiado a fondo durante muchos años; especialmente el omega 3 sobre cuyas propiedades terapéuticas ha escrito ampliamente y dado conferencias en varios países. ¿Cómo se decidió pues a estudiar las posibilidades del omega 7 dada su «mala fama»?

Cuando terminé mi investigación sobre las propiedades del Aceite de Krill NKO -y estuve en ello 16 años- decidí dedicarme en exclusiva a la práctica médica y de hecho abrí una clínica pediátrica con la que estoy muy contenta pero enseguida contactó conmigo una empresa estadounidense de investigación y desarrollo llamada Tersus -sita en Bonita Springs (EEUU)- que había patentado un producto llamado Provinal basado en un omega 7 y precisamente porque entendía que no es bueno para la salud rechacé colaborar con ellos. Les dije claramente que no quería asociar mi nombre al omega 7, que tenía claro que el aceite de palma –y por tanto los ácidos palmítico y esteárico presentes en la mayoría de aceites y grasas animales y vegetales que se obtienen por hidrólisis de él- son tóxicos y así lo ha advertido hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Pero insistieron machaconamente pidiéndome que revisara por favor los datos de su trabajo sobre el producto y terminé haciéndolo. Y lo que vi me rompió desde el principio los esquemas porque descubrí que contenía casi un 50% de ácido palmitoléico y había menos de un 1% de ácido palmítico además de un 1,5% de un omega 9 beneficioso: el ácido oleico. Pregunté entonces cómo lo habían conseguido e inicialmente me dijeron solo que mediante un novedoso procedimiento patentado. Se trata pues de un producto que apenas contiene el tóxico ácido palmítico presente en casi todos los productos de omega 7 que se comercializan.

-¿Y no contiene tampoco tóxicos de otro tipo?

-No; ni metales pesados, ni toxinas, ni policlorobifenilos (PCB). Solo hay una cantidad casi inapreciable de mercurio, cien veces menor de la considerada tóxica.

-¿De dónde se obtiene ese producto? ¿Es de origen natural?

-Esa es una de las cosas más llamativas: de los residuos de los pescados una vez se les ha extraído el aceite. Con lo que no se sacrifica específicamente para su obtención más biomasa marina. Se usan residuos.

INTERESANTES PROPIEDADES

-¿Qué propiedades tiene? ¿Se han hecho estudios?

-En animales primero y luego en humanos. Demostrándose, entre otras cosas, que su ingesta mejora el metabolismo de la glucosa y reduce claramente la inflamación. Uno de los experimentos se hizo con ratas a las que se alimentó con una dieta alta en grasa constatándose que las que tomaron Provinal aumentaron de peso un 77% menos (de media). Asimismo se comprobó que su biodisponibilidad por los glóbulos rojos es alta. Y que posee efecto antiinflamatorio.

En cuanto a pruebas en humanos se trató en una clínica del corazón de Cleveland a personas con dislipidemia comprobándose que su ingesta incrementa el nivel de HDL reduciendo el de LDL y los triglicéridos y, sobre todo, que disminuye un 44% el nivel de proteína C reactiva.

Conozco asimismo un estudio aleatorio controlado con placebo y doble ciego sobre su eficacia en las articulaciones -medido con el Protocolo StepMill– según el cual su ingesta reduce claramente la inflamación y la sensación de dolor.

-¿Cuáles son los estudios más relevantes realizados recientemente desde el punto de vista terapéutico?

-Entre otros los dos ensayos piloto efectuados en personas que sufrían ojo seco. En un caso se siguió durante once meses a 80 pacientes que sufrían síndrome de ojo seco evaporativo y a los 7-14 días algunos manifestaron ya una mejoría significativa observándose en ellos una regeneración de las glándulas de Meibomio. Algo fantástico en tan poco tiempo. Al mes la regeneración era ya evidente y a los 2-3 meses las glándulas de Meibomio boqueadas empezaron a funcionar mucho mejor. Seis meses después el efecto seguía manteniéndose. Una de las cosas más significativas fue que cuando se acabó el estudio muchos de los voluntarios volvieron para pedir el producto porque realmente lo necesitaban ya que tras dejar de tomarlo tuvieron que volver a usar colirios y volvían a picarles e incluso a dolerles los ojos.

El otro estudio lo hizo el doctor Jeffery Morris en California con 60 pacientes con disfunción de las glándulas de Meibomio y los resultados fueron muy parecidos. Se constató una mejoría del 33% a los 3 meses y del 39% a los seis. Lo que se corroboró valorándose el tiempo de ruptura de la lágrima (TBUT) en ambos ojos, prueba relacionada con el grosor lipídico de la lágrima. Como se sabe el ojo seco mejora cuando aumenta la calidad de sus lípidos. Mejorando asimismo las glándulas de Meibomio entre un 34% y un 36%. Además el pestañeo se redujo entre un 35% y un 37% en el ojo derecho y entre el 26% y el 29% en el izquierdo. Cualquier oftalmólogo sabe hasta qué punto todo esto es importante.

-Pues hay al menos un estudio según el cual el aceite de espino amarillo es también eficaz para tratar el ojo seco…

Estudio en el que no se explica que en realidad tanto en el grupo que tomó el aceite de espino amarillo como en el que tomó el placebo ¡aumentó la sequedad del ojo! La diferencia es que aumentó menos en el grupo que ingirió el aceite. Decir pues que es mejor que un placebo no es lo mismo que decir que es beneficioso. Los ojos empeoraron igualmente aunque fuera más lentamente.

-¿Pero por qué el Provinal es realmente mejor que otros omega 7?

-El mejor de los productos con menos ácido palmítico lleva un 33% cuando el Provinal -que por cierto carece de solventes- tiene menos del 1%. Y mucho más ácido palmitoléico que es el que posee propiedades antilipidémicas y antiinflamatorias, mejora el metabolismo de la glucosa, disminuye la resistencia a la insulina y ayuda en casos de ojo seco. En los otros productos el ácido palmitoléico ayuda pues sobre todo a contrarrestar el daño que produce el ácido palmítico.

EL MECANISMO DE ACCIÓN

-¿Se conoce el mecanismo de acción del producto?

-Aún lo estamos estudiando pero es obvio que en el caso de los ojos secos los ácidos palmitoléico y omega 9 que contienen permite recuperar los lípidos lagrimales necesarios para lubricar eficazmente los ojos.

-¿Puede afirmarse que basta con ese producto para resolver el problema de ojo seco?

Funciona muy bien por sí solo pero creo que sería posible mejorar su rendimiento añadiendo otros ingredientes; por ejemplo, antioxidantes y fosfolípidos. De hecho yo le agregaría omega 3 en forma de aceite de krill.

-Teníamos entendido que el omega 3 ya funciona por sí mismo en casos de ojo seco porque hace aumentar el volumen lagrimal…

-Es cierto; sin embargo no regenera las glándulas de Meibomio. Por eso a mi parecer lo mejor es tomar simultáneamente un omega 3 -concretamente un concentrado de EPA o aceite de krill- junto al Provinal.

-¿Funcionaría en otras patologías oculares como la presbicia o la degeneración macular?

-No creo porque las causas de esas disfunciones son distintas.

-¿Y en el Síndrome de Sjögren, considerado un trastorno autoinmune que lleva a la destrucción de las glándulas que producen las lágrimas y la saliva causando sequedad en boca y ojos?

-Habrá que verlo pero entendemos que funciona en general en todas las zonas mucosas.

-¿Y qué puede decirme de su eficacia para prevenir problemas cardiovasculares?

-Está clínicamente comprobado pero a mi entender sería aún mejor si asimismo se ingiere conjuntamente con aceite de kril. Es la combinación ideal ya que Provinal no contiene antioxidantes ni fosfolípidos que permiten mayor biodisponibilidad y, por tanto, una mejor farmacocinética.

-¿Han estudiado ya ustedes los posibles efectos sobre la piel?

-Estamos estudiando los efectos antiinflamatorios y su posible efecto regenerativo en la piel tratando animales pero aún no en humanos. Esperamos que el año que viene haya resultados.

-Hablemos pues de la ingesta: ¿cuándo es mejor tomarlo?

-Cuando hicimos el estudio farmacocinético con aceite de krill no vimos mucha diferencia entre ingerirlo o no con la comida ya que es soluble tanto en agua como en aceite pero en el caso de Provinal es mejor ingerirlo junto con la comida.

-¿Y realmente está exento de contraindicaciones y efectos secundarios?

-En el caso del aceite de krill sería bueno que controlase su ingesta un médico si se están tomando anticoagulantes pero en el de Provinal no hemos apreciado contraindicación ni efecto secundario alguno.

Y en los estudios de toxicidad se han llegado a dar hasta 10 gramos diarios…

-¿Cómo se explica que el ácido palmitoléico de lugar a pérdida de peso?

-Estamos estudiando el mecanismo de acción pero lo cierto es que los ratones que siguieron una dieta alta en grasa y a la vez tomaron Provinal ganaron un 77% menos de peso que los que no lo tomaron. También se ha demostrado que el ácido palmitoleico actúa como un agente lipolítico. En cuanto al verdadero mecanismo de acción aún no se ha probado.

-Permítame una última pregunta: se dice que la cantidad de omega 7 que habría que tomar al día es de 1.000 mg pero hay muchos alimentos ricos en ese ácido graso; de hecho en un solo gramo de aceite de espino amarillo hay 240 mg, en 20 gramos de nueces de macadamia 3.000 mg, en 10 gramos de hígado de rape 390 mg, en 10 gramos de grasa de ballena 680 mg, en 35 gramos de arenque 350 mg, en 100 gramos de queso azul 390 mg, en 12 gramos de manteca de cerdo 276 mg, en 234 gramos de aguacate 2.129 mg, en 250 gramos de curry 1.800 mgr, en 100 gramos de aceite de oliva 660 mg…

-Cierto… pero la mayor parte está en forma de ácido palmítico y no de palmitoléico así que a mi juicio más vale restringir la ingesta de esos alimentos y tomar de una a dos cápsulas diarias de Provinal  pues así se obtiene de 210 a 420 mg  de ácido palmitoleico siendo casi inapreciable la del dañino palmítico.

Jorge Carlos Palafox

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