Dr. Manuel Gálvez: «Buena parte de las disfunciones del sistema nervioso pueden ser resueltas»

Para el Dr. Manuel Gálvez buena parte de las disfunciones del sistema nervioso se deben al bloqueo de las neuronas al cambiar las condiciones bioeléctricas del entorno aseverando que de hecho así ocurre en numerosas patologías: esclerosis múltiple, párkinson, ictus, lesiones medulares incompletas, parálisis faciales, parálisis cerebral infantil… Y asegura que esa hiperpolarización patológica puede afrontarse mediante un tratamiento denominado NeuroActivación Transcutánea (NaT) que permite activar de nuevo las neuronas bloqueadas ¡independientemente del tiempo transcurrido desde el inicio de la lesión! Tratamiento que asegura es igualmente eficaz para las secuelas motoras, sensitivas y cognitivas causadas por disfunciones del sistema nervioso vegetativo, el “ordenador” que rige todas las funciones internas del cuerpo humano.

DR.GALVEZ

Los cientificistas alegan que la manera «adecuada» de demostrar que algo funciona en el ámbito de la salud es someterlo al llamado «método científico» en lugar de atender a los resultados clínicos obtenidos, método básicamente estadístico que da sin embargo mucho margen a la manipulación interesada. Eso sí, luego obvian decir que solo el 11% de los protocolos y tratamientos usados por los médicos en hospitales, clínicas y ambulatorios han superado tal método como ya denunció hace años el British Medical Journal. Otros, por el contrario, asumen que los resultados clínicos son los que deberían determinar principalmente su eficacia y tal es el caso de la técnica de Neuroactivación Transcutánea (NaT) utilizada en España por el Dr Manuel Gálvez que es de hecho lo que nos ha llevado a hablar con él. Invitamos pues a valorar los testimonios de sus pacientes leyendo el recuadro en el que hacemos un breve resumen de algunos de los casos que ha tratado en muy diferentes patologías de difícil resolución con buenos resultados: desde una esclerosis múltiple progresiva hasta un ictus cerebral pasando por una parálisis cerebral infantil, una tetraparesia espástica, una fibromialgia y muchas otras. De hecho afirma que solo ha obtenido poca o ninguna eficacia en el alzheimer avanzado, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y patologías de origen genético.

Aseveración que el Dr. Gálvez apoyó mostrándonos los videos de algunos de sus casos más llamativos y las sorprendentes mejorías logradas; unas tras una sola sesión, otras después de siete u ocho. Incluso en patologías que la medicina convencional considera irrecuperables.

¿Cómo es pues posible que los médicos -muy especialmente los neurólogos- no se hayan aún molestado en saber cómo consigue algo que ellos ni aspiran a lograr? Pues probablemente porque además de no ser demasiado conocidos sus resultados el NaT es una técnica de electrofisiología aplicada que nace de la integración de los conocimientos científicos sobre Fisiología Neuronal y Psicobiología gracias a los estudios realizados por el eminente médico japonés Yoshio Manaka sobre Acupuntura.

Hablamos de un médico convencional formado en la Universidad Imperial de Kyoto que además se formó en Medicina Tradicional China, llegó a fundar un hospital que lleva su nombre y hace ya tres décadas desarrolló junto al Dr. Hakamada un eficaz método que estimula los meridianos mediante imperceptibles señales eléctricas mejorando así la circulación de la energía y ayudando al cuerpo a recuperar el estado de equilibrio y, por tanto, la salud. Lo original de su método fue que conseguía sus resultados al lograr diferencias eléctricas entre pares de puntos de acupuntura y generar bipolarización colocando en ellos sendas piezas cerámicas galvanizadas en oro y plata. El método fue conocido originalmente como 2MC (two metal contact)

El Dr. Manaka demostró que con él se mejora la condición física general, se activan y regulan las funciones del sistema nervioso parasimpático, se incrementa la cantidad de flujo sanguíneo, se modera la presión, se relajan las articulaciones y los músculos, se reduce la hinchazón y la inflamación y se eliminan o reducen de intensidad todo tipo de dolores además de inducir la relajación y el sueño.

Pues bien, después de 25 años de investigación clínica el Dr. Manuel Gálvez afirma haber alcanzado grandes resultados con el desarrollo de una técnica bautizada como Neuroactivación Transcutánea (NaT) con la que no solo ha logrado ayudar en numerosos casos clínicos complejos sino postular una explicación fisiológica de su funcionamiento que apoya la tesis de quienes sostienen que el desequilibrio natural del pH interno que da lugar a la acidificación del espacio extracelular está en el inicio de numerosas patologías, cáncer incluido. Queda agregar que hablamos de un tratamiento útil en muchas patologías consideradas incurables, indoloro y no invasivo. Y de ello hemos hablado a fondo con él.

-¿Puede decirnos ante todo cómo se enteró de la existencia del trabajo del Dr. Yoshio Manaka?

-Me lo contó y explicó en Japón en 1992 el Dr. Hakamada, discípulo del Dr. Manaka, fallecido tres años antes.

-Teníamos entendido que Manaka era un prestigioso médico de formación convencional…

-Es verdad; pero también era un médico que veía las mejoras que los pacientes de su hospital obtenían con la acupuntura y por ello se formó en Medicina Tradicional China; y cuando se acercó el momento de la jubilación se propuso valorar y comprobar la eficacia de ésta desde el punto de vista de la ciencia occidental e intentar explicar las mejoras que se obtienen en muchas enfermedades; con ella y, en especial, con la Acupuntura. Y ciertamente lo logró.

-¿Y no generó el interés inmediato de sus colegas?

-Pues parece que no el suficiente porque la mayoría de los médicos occidentales precisamos para poder aceptar algo una explicación fisiológica que se corresponda con lo que sabemos. Por eso yo, que he sido durante muchos años profesor universitario de Fisiología y Psicobiología, he estudiado y creo que he encontrado los mecanismos fisiológicos que explican los resultados obtenidos.

-¿Cómo se aplica el tratamiento desarrollado por Manaka?

-Inicialmente se colocaban sendas agujas en los pares de puntos y se unían a través de un cable pero después las agujas se sustituyeron por electrodos de cerámica galvanizada; uno de oro en un lado y otro de plata en el otro. Eso genera un circuito bipolar que permitía mejorar los resultados que obtenía con la acupuntura tradicional.

-¿Y una vez aprendió sus posibilidades y el manejo pudo usted usarlo en España sin problema?

-Al volver de Japón redacté el documento donde se describía la técnica y me incorporé a mi trabajo en el hospital de l’Aliança y la consulta de la Seguridad Social. El método me había fascinado por su eficacia e inocuidad pero lo había visto funcionar en Japón y no sabía si sería tan útil en un contexto cultural tan diferente como el nuestro; el caso es que un día una colega sufría un dolor lumbar muy fuerte que no podía controlar, le expliqué que había traído una técnica de Japón que podía ayudarla, aceptó, se lo apliqué y el dolor desapareció en unos minutos. Imaginará la alegría que sentí. Fue fantástico. Y a partir de ese momento empecé a tratar así a mis colegas de la mutua y luego a sus familiares; sobre todo problemas de dolor. Los buenos resultados y el boca a boca hicieron el resto.

-¿Cómo se produce la evolución del 2MC al NaT?

-Necesitaba entender de un modo racional la explicación fisiológica de por qué se producían los resultados clínicos que tenía. Finalmente deduje que la causa estaba en la polarización y despolarización de las neuronas y que el dolor es consecuencia de una excesiva concentración de iones -partículas cargadas eléctricamente- en la zona. Inferí así que lo que el método hace es desplazar los iones reestableciendo las condiciones biológicas correctas. Lo que en el caso de las lesiones cerebrales y algunas otras enfermedades neurológicas permite activar neuronas que habían quedado paralizadas permanentemente.

Cuando existen dos polos eléctricos opuestos los iones -que si tienen carga eléctrica negativa se llaman aniones y si es positiva cationes- se mueven entre ellos y aunque la diferencia de polaridad entre ambos sea mínima puede ser suficiente para lograr desplazamiento iónico. Desplazamiento de iones que explicaría el funcionamiento de la Acupuntura porque al colocar un metal -una aguja- en un punto determinado se genera una capacidad de atracción y repulsión de iones. Bueno, pues eso puede potenciarse desde fuera colocando sensores y no agujas en los puntos de acupuntura ya que en ellos la permeabilidad eléctrica es mayor. 

BLOQUEO Y ACTIVACIÓN NEURONAL 

-Pues eso no se explica en las facultades de Medicina…

-Puede ser, pero en ellas sí se dan conocimientos de fisiología celular y neuronal, y eso es lo que me permitió inferir que es el intercambio iónico lo que permite activar o desactivar neuronas. Verá, toda neurona sana contiene en su interior iones de sodio, potasio y cloro, así como proteínas -de carga negativa- mientras en el exterior hay una mayor concentración de cationes, es decir, de partículas de carga positiva. Esto da lugar a una diferencia de potencial que, en reposo, es de aproximadamente menos 70 milivoltios de presión electrostática, situación en la cual los canales de sodio están entreabiertos siendo a través de ellos como la neurona es estimulada. Pues bien, cuando determinados neurotransmisores se unen a los receptores de las membranas aumenta el tamaño de esos canales y entonces entran más cationes activándolas y despolarizándolas; tras este proceso se produce una salida masiva de iones positivos y la neurona pasa a estar hiperpolarizada por existir demasiada carga positiva en el exterior, lo que hace que vuelvan a cerrarse los canales de sodio rápidamente quedando en un estado de reposo que se llama periodo refractario. De esa manera no puede ser estimulada de nuevo. La idea es que esa misma situación que dura un milisegundo para darle descanso a la neurona se puede producir también en circunstancias patológicas. Cuando por alguna causa externa neuronas de una determinada área se destruyen -por ejemplo por un traumatismo craneal, un ictus, etc.- los iones positivos de sodio y potasio del interior pasan al líquido extracelular o intersticial acumulándose en demasía y cambian las condiciones eléctricas del entorno. Y si además se produce una extravasación de sangre se acumularían en la zona restos biológicos y, en caso de una infección, los restos de los microbios o patógenos. Esta hiperpolarización puede llevar a un bloqueo funcional permanente de esas neuronas que dejarán de hacer su función.

Todo esto lo postulé en 1993 proponiendo mi teoría de la hiperpolarización patológica como mecanismo de bloqueo neuronal y cómo la correcta movilización iónica de la zona afectada permite recuperar su actividad.

-¿Es esa situación similar a la que provoca la acidificación del espacio extracelular que muchos médicos e investigadores sitúan ya como causa principal del cáncer y otras enfermedades?

-Es un factor; desde un punto de vista eléctrico cuando en el espacio extracelular o intersticial de una zona del organismo hay exceso de iones positivos (cationes) sus células -especialmente las neuronas- se bloquean y dejan de funcionar correctamente; lo cual conduce a la enfermedad. Pudiendo ello provocar una variación en el pH. Tal fue mi hipótesis hace ya 25 años… y decidí comprobarlo. Para ello hice construir unas máquinas de electrofisiología que me permitieron corroborar mis teorías ya que con ellas pude ver que era posible activar funciones neurológicas perdidas muchos años atrás por una lesión cerebral. Máquinas cuya versatilidad me ha permitido ir mejorando los resultados terapéuticos. Muchos años de trabajo e investigación nos han llevado al perfeccionamiento de la técnica de Neuroactivación Transcutánea o NaT y a la evolución de las máquinas de aplicación hasta conseguir una nueva versión, mucho más sofisticada y completa, junto con una metodología de aplicación que ha incorporado múltiples variantes para conseguir nuevos tratamientos, eficaces también para otras muchas patologías.

-¿Máquinas para drenar el espacio intersticial?

-No exactamente. Es más complejo pues lo que hace es restablecer las concentraciones iónicas fisiológicas restaurando las condiciones necesarias para el funcionamiento celular. Lo que en Medicina Tradicional China se explica como activar los canales energéticos de la zona, los meridianos y nadis. Y lo hacemos desde los puntos de acupuntura en los que la permeabilidad eléctrica es mucho mayor; probablemente porque son los lugares donde se acumula el exceso de iones haciendo disminuir la resistencia en ese punto. Se elimina así el exceso de iones acumulados. Muchas personas no lo saben pero la primera barrera de defensa del organismo no es la piel sino el campo electromagnético que genera la actividad eléctrica de nuestro interior.; campo que se deprime cuando en una zona se acumulan demasiados iones.

En Japón me decían que los mosquitos «saben de acupuntura” y es que para poder chupar la sangre con su trompa necesitan hacerlo en los lugares con menor resistencia dérmica y esos son precisamente ¡los puntos de acupuntura! Son pues acupuntores de bajo coste ya que provocan en ellos inflamaciones que al rascarnos hacen que movilicemos los iones acumulados.

APLICACIÓN SENCILLA, INDOLORA Y NO INVASIVA

-¿Pero cuál es la diferencia entre el NaT y los demás dispositivos de electroacupuntura?

-El NaT funciona a base de bipolos; trabaja con circuitos dentro de circuitos para movilizar los iones. Los humanos tenemos un sistema vascular sanguíneo que aporta oxígeno y nutrientes a las células del organismo y un sistema vascular linfático que retira los residuos metabólicos. Y aunque éste es igual de importante que el primero no existe sin embargo especialidad médica que se ocupe adecuadamente de él. El sistema sanguíneo cuenta con un «motor» mecánico que impulsa continuamente la sangre -el corazón- mientras el linfático no porque no lo necesita: mueve iones y éstos se mueven en un campo eléctrico. Así que lo que hace el organismo es aprovechar la actividad eléctrica interna para generar esos desplazamientos de iones por las vías linfáticas hasta ser drenados finalmente al torrente sanguíneo y eliminados por los riñones. Pues bien, cuando se produce una acumulación excesiva de iones las células de la zona se bloquean, el área se intoxica e inflama y en determinados tejidos se producirá dolor y en otros disfunciones orgánicas. Dañando la zona y produciendo envejecimiento prematuro. Y lo que nosotros proponemos es desbloquear la zona, desintoxicarla y recuperar la capacidad funcional de sus células. Lo que es posible incluso en el caso de las neuronas.

¿Utiliza siempre el mismo número de bipolos?

-No, eso depende de lo que necesita cada paciente pero la verdad es que ponemos bastantes porque tratamos de poner orden y equilibrio en todo el organismo y no centrarnos únicamente en síntomas concretos. Así que solemos combinar varios circuitos simultáneamente y utilizar varias fuentes eléctricas. Afortunadamente se trata de un método sencillo, no invasivo e indoloro. Ni siquiera ponemos agujas de acupuntura.

-¿Y qué herramientas de diagnóstico utiliza para decidir dónde situar los terminales de los bipolos?

-Obviamente tenemos en cuenta las pruebas diagnósticas que el propio paciente nos aporta pero también palpamos los puntos de referencia de los distintos órganos según la Medicina Tradicional China. Y luego, al colocar los bipolos, evaluamos cuál es la resistencia al paso de la señal eléctrica entre ellos. Eso me permite hacer el seguimiento de cómo está funcionando el tratamiento.

-¿Se introduce en el organismo corriente eléctrica a través de los electrodos?

-No es ese el objetivo. La máquina solo moviliza los iones del interior y la corriente que se utiliza es de mínima intensidad. Se trata de generar una actividad eléctrica que desplace los que hay en los vasos linfáticos, se descarguen y así, al quedar vacíos, puedan hacer su función que es -por diferencia de concentración- la de ir capturando los iones del líquido extracelular por ósmosis. En realidad la actividad eléctrica natural del cuerpo es normalmente suficiente pero cuando la zona está bloqueada y dañada se pierde y lo que yo hago con el NaT es reemplazarla.

-¿Y cuántas sesiones se precisan?

-Depende de cómo vayan variando las condiciones eléctricas. Evidentemente hay patologías que requieren más que otras. No es igual de contaminante un ictus isquémico simple -tras el cual solo se acumulan iones de sodio, potasio y proteínas- que uno acompañado de hemorragia porque la sangre es mucho más contaminante a no ser que la afectación sea muy pequeña.

Recuerdo la primera vez que utilice la máquina porque fue bastante espectacular. Un día, a punto de irme a dar clase a la Universidad Internacional de Cataluña, llegó a mi consulta un hombre al que sostenían por los lados su mujer y un cuñado porque no podía siquiera mover la pierna ni poner el pie en el suelo. Interpreté que se trataba de un pinzamiento y le dije que como no tenía los 35 minutos que requiere un tratamiento habitual podía dedicarle 8 minutos con la nueva máquina. Al terminar apenas hablamos; me dijo simplemente que se encontraba bien, que ya no le dolía nada y se marchó. Una semana después volvió a mi consulta y, para mi sorpresa, me dijo que cuando vino estaba previsto operarle porque le habían detectado un tumor y que al final no le habían llevado a quirófano porque tras tratarle con mi máquina y hacerse una resonancia resultó que el tumor ¡ya no estaba! De lo que inferí que debía ser una brutal contractura del piramidal que le presionaba el nervio. Cuando hay mucha contracción llegan a acumularse tantos iones de calcio entre las fibras del músculo y la fascia que éste ya no puede relajarse y se forma una estructura densa que probablemente sugirió un tumor.

DISMINUIR LAS SECUELAS, MEJORAR DURANTE TODA LA VIDA 

-¿Y cuándo se decidió a probar con disfunciones neurológicas?

-Recuerdo la primera vez perfectamente. Un día llegó a mi consulta en silla de ruedas una joven de 21 años que había tenido un accidente de tráfico dos años antes a consecuencia del cual padecía una tetraparesia espástica con ataxia; ni siquiera podía hablar. Y al pedirle que levantara brazos y piernas vi que su movilidad era muy escasa. Era pues una afectación importante. El caso es que la puse a tratamiento basándome en las zonas que estaban más dañadas según los TAC que le habían hecho en el Hospital Universitario Valle de Hebrón y el Instituto Guttman de Rehabilitación Neurológica de Barcelona aunque advirtiendo a los padres que no creía que pudiese mejorar mucho porque en ambos centros le habían dado pocas esperanzas. A pesar de lo cual quisieron probar. Bueno, pues a los quince minutos de terminar el tratamiento pedí a la joven que intentara levantar los brazos hacia arriba y ante nuestra sorpresa lo logró; con ataxia pero lo logró. Y sentada como estaba pudo levantar también sus piernas. Fue mi primera experiencia con un caso neurológico puro.

-¿Usando un único bipolo o varios?

-En ese momento ya trataba diferentes circuitos a la vez. Con el tiempo comprobé que era posible y mejor usar varios bipolos simultáneamente. Una adecuada exploración permite saber qué órganos están afectados pero en el caso que acabo de comentar sabía la localización del problema principal gracias a los TAC.

-La verdad es que sorprende que a través de la piel puedan movilizarse los canales bioenergéticos que llegan hasta el cerebro.

-Pues es posible; aunque eso sí, hay que conocer bien las rutas de los meridianos. Hay puntos de acupuntura muy cercanos entre sí que pertenecen a meridianos distintos no intercomunicados.

-¿Cada área del cerebro tiene meridianos distintos?

-Sí.

¿Y la técnica NaT puede aplicarse en todo tipo de patologías neurológicas? ¿Paraplejia, hemiplejia, parkinson, epilepsia, parestesias, alteraciones del equilibrio lesiones medulares…?

-Está especialmente indicada en pacientes con lesiones cerebrales sobrevenidas (ictus, PCI, TCE…) y lesiones medulares incompletas. También tenemos resultados muy positivos en autismo. Depende mucho de cada caso. No hablo de curas pero sí de mejorías que a veces son espectaculares.

Voy a mostrarle el video de una persona de más de 80 años que tuvo dos ictus -el último 3 años antes de la filmación- que como consecuencia sufrió una hemiparesia izquierda, afortunadamente sin espasticidad. En todo el mundo se entiende que un caso así solo tiene posibilidades de mejora en los seis primeros meses, momento a partir del cual se le da el alta por no haber ya apenas expectativas. Pues bien, llegó a nosotros a los tres años del segundo ictus y como puede verse en el video antes de empezar el tratamiento le pedimos que levantase el brazo no logrando siquiera que lo sitúese paralelo al suelo. Sin embargo a los 40 minutos de tratamiento hizo lo que parecía imposible: ¡levantarlo hasta arriba! Y como este caso tenemos muchos más….

-Le escucho.

-En otra ocasión llegó a la consulta un hombre con esclerosis múltiple que caminaba con muletas y arrastraba los pies al ser incapaz de levantarlos. En esta enfermedad la mielina que recubre los axones se daña dejando las neuronas de funcionar. Pues bien, nosotros entendemos que en tales casos salen de las neuronas afectadas iones de sodio que acaban contaminando el territorio adyacente e hiperpolarizan las neuronas sanas del entorno. De ahí que el organismo genere placas escleróticas para impedir las filtraciones iónicas y conseguir frenar la contaminación del entorno. Pues bien, el Nat permite limpiar el territorio y activar las neuronas “desactivadas” pero aún funcionales.

¿Con éxito? A las pruebas me remito: tenemos un vídeo de ese hombre que estando tumbado no podía levantar las piernas y al acabar las nueve sesiones de tratamiento -una a la semana- ya podía ponerlas en ángulo recto. Y se fue a casa con ayuda de un bastón pero pudiendo subir y bajar las escaleras.

-¿Y la mejoría que se obtiene perdura a largo plazo?

-Sí en algunas patologías; en otras se dan sesiones de refuerzo cada cierto tiempo. Nosotros hacemos el tratamiento en dos fases. En la primera limpiamos la zona mediante una o varias sesiones a la semana; depende de cada caso y paciente. Y después hacemos cada cierto tiempo una sesión de refuerzo para que el área siga limpia y evitar que los iones se acumulen y vuelvan a hiperpolarizar. En las lesiones cerebrales esto es esencial para que la plasticidad neuronal sea posible. Hemos comprobado que haciéndolo así los pacientes siguen experimentado mejoría.

Se trata de un cambio de paradigma brutal porque con los tratamientos convencionales después de 6 meses en el caso de las extremidades superiores y un año en las inferiores ya decae la expectativa de mejoras y el trabajo se centra en evitar el desarrollo de complicaciones. Nosotros reducimos las secuelas, mejoramos la sintomatología y abrimos una puerta para que el paciente evolucione durante toda la vida. Especialmente en el caso de los niños con parálisis infantil porque son mucho más “plásticos”.

LA PARÁLISIS CEREBRAL INFANTIL, UN GRAN RETO

-¿Realmente puede ayudarse así a niños con parálisis cerebral?

-Por supuesto. En una ocasión se puso en contacto conmigo la Fundación NIPACE de niños con parálisis cerebral infantil de Guadalajara porque tenía mucho interés en mi tratamiento al enterarse de que dos pacientes de la asociación que se habían tratado conmigo habían mejorado mucho. Así que decidimos hacer un estudio clínico en colaboración con ellos y un reputado médico y estadístico de la Universidad de Barcelona –el Dr. J. Llopis– y cerré la consulta los viernes para trasladarme a Guadalajara a tratar a 8 niños con parálisis cerebral evaluando a cada uno su fisioterapeuta con el test estándar internacional, el GMFM-88. Al final de la séptima sesión todos habían experimentado mejoras que, dependiendo del caso, se apreciaron en diferentes áreas (cognitiva, psicomotricidad, disminución de la espasticidad, mejora del equilibrio, etc.). El estudio demostró que el tratamiento NaT permite recuperar funciones neuronales perdidas por lesión cerebral de forma rápida y duradera. Y que los resultados se mantienen porque en la segunda evaluación postratamiento -a los 2 meses- los pacientes no solo no habían perdido las mejoras experimentadas sino que obtuvieron mejores resultados. Mejoras conseguidas en niños que llevaban en ese estado ¡entre 4 y 15 años!

-¿No se pilla los dedos presentando el tratamiento de forma tan espectacular?

-No. No sólo he conseguido que haya niños que mejoren su movilidad sino que algunos que tenían déficits de audición o visuales mejoraran esas capacidades sensoriales. Voy a enseñarle otro video. Se trata de una niña con hidrocefalia prenatal que nació ciega, sorda y muda. Un caso de discapacidad profunda. Llegó a mi consulta teniendo 11 años y le pedí a su padre que me enseñase cómo se movía. Como ve en el vídeo mueve los pies apoyada en el padre y tiene que ser prácticamente arrastrada ya que carece de autonomía. Pues bien, al terminar la primera sesión ¡se bajó sola de la camilla apoyándose en la pared y se dirigió hacia la puerta, llegó hasta una silla de la sala y se sentó! El padre, lógicamente, se quedó boquiabierto. La evidencia es que empezó a vislumbrar objetos. Como comprenderá en este caso no hay efecto placebo posible ya que la niña no era consciente ni de que la estábamos grabando. En la segunda grabación, a las dos semanas, podemos ver que, aunque con dificultades, se movía de forma mucho más autónoma. Ya no era arrastrada por el padre, buscaba un interruptor y lo apretaba, pasaba por diferentes puertas y giraba la cabeza como para observar lo que había dentro. Hasta ese momento había ganado en movilidad y había mejorado algo la vista pero no había recuperado la audición. El padre me comentaba que con la mejoría había surgido un problema: antes del tratamiento la dejaban en la habitación y se quedaba allí quieta. Ahora se sube a la cama, se escapa de la habitación… Tienen que estar mucho más vigilantes porque, claro, puede accidentarse.

-¿Y ante algo tan asombroso ningún colega o responsable de la Administración sanitaria ha contactado con usted?

-No. A pesar de las irrefutables evidencias clínicas nadie ha contactado conmigo.

-Pues la verdad, sorprende lo que usted consigue pero sobre todo cuando se trata de casos que llevan evolucionando cinco, diez o más años… Rompe muchos esquemas establecidos.

-Es cierto. He tratado a un hombre que había tenido un accidente cerebrovascular hacía ya ¡60 años! y consiguió mejorar. Y actualmente estoy atendiendo a una mujer de 50 con secuelas de parálisis infantil y está mejorando. Evidentemente no es lo mismo un ictus que una parálisis infantil. En el caso de un ictus esa habilidad perdida estaba desarrollada y cuando reactivas las neuronas bloqueadas éstas saben qué hacer y se integran. En cambio un niño que haya tenido una hipoxia perinatal no ha podido entrenar sus neuronas y por tanto se necesita un tiempo mayor.

-Suponemos que el tratamiento se apoyará con rehabilitación…

-Evidentemente. Una vez limpia el área de la zona dañada las neuronas se reactivan y vuelven a tener plasticidad. Una de las cosas que llama mucho la atención es que siendo el sistema nervioso capaz de generar nuevas conexiones gracias a su plasticidad neuronal ésta quede bloqueada en la zona lesionada justo cuando más falta hace. Por eso se espera a que el cerebro utilice un camino alternativo cuando en realidad debería usar el camino más corto. La razón es que la contaminación iónica que rodea la lesión imposibilita la actividad neuronal ya que sin actividad no hay plasticidad. Eso fue lo que nos planteamos y en base a ello propusimos las soluciones.

Pues bien, una vez limpiada la zona y reactivadas las neuronas la rehabilitación es fundamental. Y nosotros entendemos que el sistema más adecuado es el método Perfetti porque es una fisioterapia neurocognitiva. Técnica que complementamos con la fisioterapia NaT que es una fisioterapia informacional. La idea es que cuando el cerebro envía la señal a un lugar y no encuentra respuesta deja de enviarla. Así que tras activar las neuronas las estimulamos de forma refleja presionando sobre la piel en determinados puntos a fin de reabrir las vías neuronales cerradas reactivándolas. El paciente mejora así más que si sólo se le aplican las máquinas.

-Permítanos una última pregunta: es evidente que lo que usted ha logrado no habría sido posible sin sus conocimientos de Medicina Tradicional China y, por ende, de Acupuntura. ¿Qué opina pues de las postura adoptada frente a ésta y otras disciplinas por parte de la Organización Médica Colegial (OMC)?

-Los resultados del NaT chocan con el paradigma vigente en relación a muchas enfermedades; como en las lesiones cerebrales sobrevenidas y el autismo. Por eso pese a que demuestra su eficacia cada día, paciente tras paciente, entiendo que requieran de estudios clínicos que demuestren sus extraordinarios resultados. Pero claro, esos estudios clínicos no dependen solo de mi esfuerzo pues es necesario realizar a los pacientes que participen pruebas clínicas objetivas -que tienen un coste- y validaciones externas imparciales de instituciones de prestigio para que los resultados puedan ser publicados posteriormente.

Hoy se destinan muchos recursos a la investigación médica -centenares o miles de millones- para buscar soluciones a diversos problemas de salud sin saber si se encontrarán. El NaT no necesita en cambio que se invierta dinero para encontrar soluciones: ya es solución para muchos problemas de salud. No precisa inversión en I+D porque esa ya la he hecho yo durante más de 25 años; pero lo que no puedo hacer es autovalidarlo.

Yo he trabajado siempre desde la deducción científica interpretando los resultados que observaba -en base a los conocimientos probados por la ciencia y la fisiología- y es una pena que no haya tenido apoyo alguno ni facilidades para la realización de estudios clínicos que permitan dar a conocer estos resultados pese a haber comprobado y demostrando clínicamente que se pueden mejorar las secuelas de estos pacientes independientemente del tiempo transcurrido desde que se produjo la lesión. Y que el tratamiento habilita la plasticidad neuronal en el área afectada permitiendo que pueda seguir mejorando durante toda su vida. Creo por tanto que tenemos una gran oportunidad de avance en el cuidado de la salud, la mejora de las enfermedades y la lucha contra el envejecimiento desde la medicina física, territorio poco explorado -casi virgen- que no debería ser bloqueado por no encajar en el actual paradigma.

Antonio F. Muro

 

 Recuadro: 

Testimonios de pacientes

Con el fin de que los lectores puedan valorar mejor los resultados que se obtienen con la Neuro-Activación Transcutánea (NaT) el Dr. Manuel Gálvez accedió amablemente a facilitarnos algunos testimonios de pacientes con diferentes patologías si bien salvaguardando su identidad. Estos son y los transcribimos tal cual sin acotaciones o comentarios:

F. J. P.: “Tengo 66 años y padezco Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva desde 1995. Estaba llegando a ser tetrapléjico y había desistido casi de vivir. Cuando leí una entrevista al Dr. Gálvez me llamó la atención el sistema que utilizaba ya que yo no creo en los tratamientos convencionales. Al ver que él utilizaba corrientes eléctricas decidí probarlo. Es lo mejor que he hecho en mi vida. Después de la primera sesión el cambio fue espectacular. He ido mejorando, lo que me permite incluso pedalear en bicicleta estática y hacer remo en máquina”.

J. R. P.: “Método maravilloso. Mi padre sufrió un ictus cerebral afectándole el equilibrio y a duras penas caminaba sujeto a un caminador. Al cabo de la segunda sesión, a las pocas horas, increíble: con dos bastones él solo exhibió una caminata. Exultante de alegría él y su familia”.

A. M.: “Hola, soy Toni, tengo 49 años y a los tres meses me diagnosticaron parálisis cerebral. Tengo afectados brazos y piernas (una tetraparesia espástica con distonías). Hace dos años me tenían que operar de la vejiga (quitármela) porque casi no orinaba y tenía frecuentes infecciones que me ocasionaban muchos dolores pero tuve la suerte de que un amigo me recomendara al Dr. Gálvez. Realicé en su clínica un tratamiento para la vejiga neurógena espástica y fue todo un éxito. Al principio iba dos veces a la semana, un tratamiento intensivo. Luego, con los meses, fui mejorando: podía orinar mejor y casi sin dolor. Además mi postura en la silla de ruedas es más recta, la espasticidad disminuyó notablemente y aún conservo mi vejiga”.

J. V. E.: “Mi hija nació en 1998 con hidrocefalia y PCI. Había quedado muy afectada por esta enfermedad tanto a nivel físico como mental. Realmente hasta que la atendió el Dr. Gálvez a los 11 años de edad siempre estuvo como un bebé recién nacido y me acuerdo muy bien el primer día que entramos en su consulta. Cogí a mi hija de su silla de ruedas para enseñarle cómo solo la podía mover arrastrando. Ni se movían las piernas. El Dr. Gálvez la filmó para no olvidar cómo estaba mi hija antes de sus primeras sesiones. Se pudieron ver claramente los resultados. Después de 3 meses de trabajo dio sus primeros pasos y continúa haciendo unos avances increíbles. Aparte de esta clara mejora a nivel físico hemos visto otro efecto muy positivo después de unas sesiones. Hoy mi hija está mucho más despierta, ha recuperado mucho de sus restos de visión y se fija en cosas que antes nunca veía. ¡Increíble! No soy médico y no puedo explicar la parte técnica de los tratamientos. Solo puedo hablar como padre. Simplemente he visto cómo sesión tras sesión Mónica iba mejorando y lógicamente cuento con mucha convicción a todo el mundo lo bueno que son para mi hija las sesiones del Dr Gálvez”.

J. R.: “Acudimos con mi hijo a la consulta del Dr. Gálvez después de dos operaciones en el brazo sin mejorar los fuertes dolores en el nervio del brazo derecho. Con las primeras sesiones de tratamiento se notaron las mejorías y el dolor fue despareciendo; hoy ya puedo utilizar de nuevo el brazo con normalidad”.

M. U.: “En marzo de 2014 sufrí una parálisis facial bastante severa. Además del primer tratamiento con corticoides durante el primer año hice sesiones de recuperación con un fisioterapeuta especializado. También desde el principio acompañé la recuperación con sesiones de polaridad y terapia craneosacral con las que notaba alivio y mejora. Y también hice Acupuntura, Reflexología y Terapia Neural. Aun así un par de años más tarde todavía se reconocían en mi rostro secuelas de la parálisis: la boca torcida, un ojo más abierto que el otro, rasgos que se acentuaban en momentos de tensión. Pues bien, en junio de 2017 empecé mis primeras sesiones en la Clínica del Dr Gàlvez con el tratamiento de Neuroactivación con electrodos y en pocas sesiones noté una notable mejora con resultados satisfactorios. A día de hoy, abril de 2018, apenas hay rastro de la parálisis, los ojos se han equilibrado y están en reposo; todo es simetría. Todavía se resiste a subir un extremo de la comisura del labio a la hora de sonreír pero en conjunto estoy mucho mejor”

S. C.: “Tengo 66 años y sufrí una lesión cerebral en el parto (PCI). Tengo tetraparesia espástica y después del tratamiento –ya en la primera visita- noté mucha mejoría. Fui cada día mejorando desapareciendo progresivamente el dolor de la rodilla y de la cadera y ganando más movilidad en todo el cuerpo”

N. G.: “Tengo una hija con epilepsia y retraso global del desarrollo (hipoxia en el nacimiento) y desde que empezó el tratamiento está mucho mejor en todos los aspectos; no tiene ausencias, ha mejorado en la parte locomotora y la mejoría ha sido a nivel global en todos los aspectos”

O. G.: “Mi hijo fue diagnosticado a los 5 meses de un neuroblastoma paraespinal con parálisis en los miembros inferiores. Le operaron de urgencia para extirpar el tumor de la médula y a los 15 días le practicaron una segunda operación para extirpar otro tumor del abdomen. Me dijeron que no sabían si volvería a mover las piernas. Transcurrieron los peores meses de nuestras vidas, meses en los que diariamente el niño acudía a rehabilitación pero sin muchas esperanzas de mejora. El niño tenía como secuelas vejiga neurógena y encopresis. Casualmente nos informaron de la existencia del doctor Gálvez y un poco en qué consiste el trabajo que está haciendo. Tras ponernos en contacto con él no dudamos en viajar a Barcelona y comenzar el tratamiento. Desde el primer momento se notó mejoría con la encopresis ya que el niño, con una pequeña ayuda, es capaz de defecar cada día y desaparecen los manchados. Hoy tiene 4 años y 3 meses, es un niño feliz y se le ve satisfecho porque, como él mismo dice, es un ‘campeón del pis’. Estoy tan contenta que es difícil de explicar”

N. F.: “Hace tiempo me diagnosticaron fibromialgia. Podéis imaginar que he pasado por muchos médicos buscando aliviar los síntomas que padeces con esta enfermedad. Hace unos 3 años conocí al Doctor Gálvez y gracias a él por fin encontré una solución. Tras varias sesiones estoy recuperada, hago una vida bastante normal y una cosa importante es que no tomo ningún medicamento. Gracias”

A. D.: Yo tengo una hernia discal en la L4 y L5 y me pilló el nervio ciático por lo que no podía estar ni 3 minutos de pie. Después de pastillas, inyecciones, rehabilitación, infiltraciones de ozono y acupuntura nada me mejoró hasta que con 7 sesiones del NaT me curé y nunca más me he vuelto a acordar de la ciática. Es un alivio y ya hace casi 3 años que estoy de maravilla”

M. T. M.: “Hace años me diagnosticaron ‘estenosis bilateral’. Llegó un momento en que casi no podía caminar y fue cuando mi hija me insistió en que fuera a visitar al Dr. Gálvez. Después de hacer su tratamiento, hace 2 años, he podido caminar un mínimo de una hora diaria sin ninguna dificultad. Hace unos meses me diagnosticaron artrosis en la rodilla derecha además de menisco y rótula lesionados que me producían un dolor fortísimo y me era imposible caminar. Volví a recurrir al Dr. Gálvez que, ayudado de su gran equipo, en pocas sesiones me ha puesto en marcha y ya vuelvo a caminar como antes !!! Estoy muy agradecida por el trato exquisito y tan cariñoso de todos ellos que cada vez te devuelven la vida!!! Muchos besos para todos”.

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