Un nuevo material permite llevar lentillas 30 días seguidos durmiendo con ellas

Un nuevo y revolucionario material permite usar lentillas a quienes padecen problemas de la vista hasta 30 días seguidos -con sus noches- al transmitir hasta seis veces más oxígeno a la córnea que las lentes blandas convencionales utilizadas hasta la fecha. Ello permite al usuario, además de un mayor confort, menor riesgo de infección al no tener que manipularlas constantemente y un menor coste de mantenimiento porque no precisan líquidos limpiadores y de mantenimiento.

Cerca de 150 oftalmólogos se reunieron el pasado mes de Noviembre en Madrid para analizar los últimos avances en lentes de contacto, su uso y fabricación destacando entre los temas de debate los referidos a los materiales con los que se fabrican las lentillas así como los diferentes dispositivos que se emplean para corregir las deficiencias visuales que afectan a gran parte de los ciudadanos.

En este contexto -y bajo el título “Últimos avances en las lentes de contacto. Lentes multifocales y lentes de uso prolongado”-, la doctora Carmen Montero -del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla– expuso las características de un nuevo y revolucionario material -el Lotrafilcón A- que permite al ojo transpirar hasta seis veces más oxígeno que las lentes blandas convencionales. Y con tal motivo nos pusimos en contacto con ella.

-¿Qué diferencias existen entre este nuevo material y las lentillas blandas convencionales que todos conocemos?

-Hay varias diferencias importantes. La primera, que el material tiene una mayor duración y además proporciona al ojo mayor aporte de oxígeno y humedad. La segunda, que las lentillas son más delgadas y por tanto se toleran mejor. Y la tercera, que el acabado de los bordes es menos lesivo y eso hace que se adapten mejor a la córnea. Como consecuencia de todo lo cual, el tiempo de uso diario puede ser mayor.

-¿Realmente es tan distinto este material de los anteriores?

-Está considerado el avance más importante en el campo de la contactología de los últimos 25 años. Para su desarrollo han sido necesarios siete años de investigación por parte de un centenar de científicos e ingenieros.

-¿Y con qué nombre pueden encontrarse?

-Con el de Focus Night&Day.

-¿Está ya autorizada su venta en España?

-Sí. La luz verde la ha dado ya la Comunidad Europea para todos los países miembros. Piense que se han efectuado ensayos clínicos durante tres años con más de 2.000 pacientes y en ninguno se observó alteración asociada al uso prolongado de las lentillas.

-¿Pero cómo se consigue esa mayor respiración de la lentilla?

-Gracias asu composición. El material es una mezcla de agua y silicona que permite una transmisión de oxígeno hasta seis veces superior a la que proporcionan las lentes blandas convencionales. Con lo que se logra minimizar las complicaciones que pueden surgir si la córnea no se oxigena correctamente.

Usted sabe que para que el ojo no resulte dañado es necesario que reciba constantemente oxígeno, ya sea de la propia atmósfera a través de la película lagrimal (cuando los párpados están abiertos) o de los vasos sanguíneos capilares, palpebrales y limbales (cuando están cerrados). Pues bien, hasta el momento algunas lentes de contacto conseguían transmitir la cantidad de oxígeno necesaria para evitar una hipoxia corneal (insuficiencia de oxígeno) durante el día pero no lograban los mismos resultados durante las horas de sueño.

-¿Cuánto tiempo se podían mantener hasta ahora las lentillas de uso continuado?

-Un máximo de seis días. Sin embargo, el Lotrafilcon A ha logrado romper con esta limitación ya que ha permitido crear unas lentes de contacto que pueden usarse de modo continuado durante 30 días y 30 noches dejando respirar al ojo con normalidad. La córnea es un tejido del organismo que no tiene vasos sanguíneos a pesar de tener un metabolismo relativamente alto y para “respirar” toma el oxígeno principalmente del aire.

El Lotrafilcon A está compuesto de un 76% de fluorosilicona y un 24% de agua, mezcla que proporciona una gran calidad óptica y un buen movimiento a la lente una vez adaptada. El oxígeno no llega al ojo a través de su disolución en el agua del material -como ocurre con las lentes hidrofílicas tradicionales- sino que atraviesa dicho material libremente, como en las lentes de gas permeables.

Además, este nuevo componente está tratado superficialmente con una segunda polimerización, lo que proporciona una buena humectabilidad y una alta resistencia a los depósitos, dos propiedades de las que siempre han carecido los materiales derivados de la silicona.

-Muchos usuarios se quejan de que no logran adaptarse a las lentillas permanentes. ¿A qué es debido?

-Si el paciente cumple las indicaciones en cuanto al manipulado de las lentillas y respeta los hábitos de higiene recomendados no tiene por qué haber ningún problema. Lo que ocurre es que con el tipo de vida que llevamos la mayoría de las personas, por las prisas, maneja las lentillas con las manos sucias. Y en el caso de las mujeres, éstas no extreman sus precauciones para que el maquillaje o la pintura de las pestañas no provoque alergias o infecciones.

Por otra parte, no se suele hacer caso de la recomendación de usar lágrimas artificiales que permitan proporcionar al ojo un grado extra de humedad.

Por supuesto, también es importante para una buena adaptación que la refracción sea la correcta, que los radios y curvaturas y demás parámetros tomados por el óptico sean los adecuados.

-¿Y se puede corregir cualquier problema con estas lentillas?

-Efectivamente, desde la presbicia o vista cansada pasando por la miopía y el astigmatismo hasta la hipermetropía. Asimismo, también se pueden solucionar varios defectos simultáneamente; por ejemplo, miopía y astigmatismo o hipermetropía y astigmatismo.

-¿Alguna otra ventaja adicional que se nos escape?

-Algo muy importante y que siempre se debe tener en cuenta: el riesgo de infecciones. Porque en este caso, al evitar la manipulación de las lentillas durante treinta días, se elimina en gran medida ese riesgo. Es más, ni siquiera se necesitan líquidos para la limpieza o el mantenimiento diarios lo que conlleva una disminución de costes. Es suficiente con aportar una dosis de lágrimas artificiales en caso de necesidad.

 María Pinar Merino

Recuadro:


Principales trastornos visuales 

  • Miopía. Los rayos luminosos desde un objeto distante, refractados por la córnea y el cristalino, se enfocan delante de la retina y producen una imagen borrosa. Este error de visión puede corregirse con una lente cóncava mantenida frente al ojo.

  • Hipermetropía. Los objetos que están a cierta distancia quedan enfocados detrás de la retina y las imágenes recibidas por el cerebro aparecen difusas. Los objetos cercanos se perciben aún más difusos y, por consiguiente, la visión próxima queda fuertemente afectada. Este defecto se corrige con lentes convexas.

  • Astigmatismo. Consiste en una visión distorsionada debida a la curvatura desigual de la córnea. Su corrección radica en lentes que sean capaces de equilibrar dicha desigualdad corneal y se denominan lentes tóricas.

  • Presbicia o vista cansada. Con la edad, el cristalino se endurece y su capacidad para cambiar de forma y enfocar los objetos cercanos se reduce gradualmente dando lugar a la presbicia. Se corrige con lentes convexas que serán cada vez más potentes para compensar la pérdida de capacidad acomodativa del cristalino.

Este reportaje aparece en
11
Diciembre 1999
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