Efecto terapéutico y revitalizador de los bosques

Los humanos convivimos con la naturaleza hasta que buena parte empezó a perder contacto con ella al encerrarse en el cemento de las ciudades. De ahí que auténticas multitudes aprovechen cualquier ocasión para irse a la costa -donde se halla nuestro mar primigenio, reflejo de nuestra sangre- o al monte -donde se hallan los bosques más frondosos-. La inmensa mayoría alega simplemente que lo «necesita» pero es que más allá de lo que parece una razón psicológica hay otra «terapéutica» científicamente justificada: sus árboles y plantas liberan en la atmósfera sustancias volátiles y multitud de microorganismos que modulan nuestro microbioma con sorprendentes efectos positivos en los sistemas vitales, especialmente en el inmunitario. Sepa por qué.

BOSQUES

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219
Octubre 2018
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