Notable valor terapéutico de la espirulina y la chlorella

La espirulina y la chlorella son organismos microscópicos que desde hace millones de años viven en aguas dulces de clima cálido -se desarrollan en lagos, lagunas y estuarios- y se caracterizan por ser más ricos en proteínas que la carne y contener una amplia gama de grasas saludables, vitaminas y minerales. Antivíricos, antibacterianos y antifúngicos ambos microorganismos poseen numerosas propiedades terapéuticas ya que se ha comprobado en ensayos clínicos sus capacidades antioxidantes, antiinflamatorias, desintoxicantes, antialérgicas, hipotensoras, antilipemiantes, anticolesterolemiantes, hipoglucemiantes, antidiabéticas, antidepresivas, inmunoestimulantes, inmunomoduladoras, antienvejecimiento y antitumorales además de protectoras del hígado y los riñones.

 

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Sumarios:

La espirulina y la chlorella en polvo tienen muchas más proteínas que la carne, incluidos todos los aminoácidos esenciales.

La espirulina y la chlorella contienen hasta un 8% de lípidos -una cuarta parte de ellos omega-3 (especialmente EPA)- y un alto contenido de vitaminas del grupo B, hierro y manganeso.

La espirulina y la chlorella son microorganismos de comprobadas propiedades antivíricas, antibacterianas y antifúngicas.

La espirulina y la chlorella son antioxidantes, antiinflamatorias, desintoxicantes, antialérgicas, hipotensoras, antilipemiantes, anticolesterolemiantes, hipoglucemiantes, antidiabéticas, antidepresivas, inmunoestimulantes, inmunomoduladoras, antienvejecimiento y antitumorales; además protegen el hígado y los riñones.

La espirulina inhibe la peroxidación lipídica, estimula la producción de anticuerpos y regula la respuesta antiinflamatoria mientras la chlorella protege del estrés oxidativo y ayuda a la conservación de la telomerasa y la longitud de los telómeros.

Las investigaciones demuestran que tanto la espirulina como la chlorella provocan la apoptosis o suicidio de las células tumorales.

Hay evidencia científica suficiente como para afirmar que tanto la espirulina como la chlorella son útiles como tratamiento -o apoyo de otros- de muy diversas patologías; desde una simple gripe hasta cáncer.

Este reportaje aparece en
DSALUD 205
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Junio 2017
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