La oficina de patentes de Estados Unidos aprueba la vacuna de EuroEspes para el alzheimer

La vacuna contra el alzheimer desarrollada hace cuatro años en el Centro de Investigación Biomédica EuroEspes por un equipo de científicos dirigido por el Dr. Ramón Cacabelos acaba de ser aprobaba de forma definitiva por la Oficina de Patentes de Estados Unidos. Se trata de una vacuna bautizada como EB-101 que es no solo preventiva sino terapéutica ya que también permite tratar a quienes padecen la enfermedad -lo que la diferencia claramente del resto de las existentes- al incorporar liposomas enriquecidos en factores tróficos que ayudan a revertir el proceso de muerte neuronal en las fases incipientes. Y destaca asimismo por su seguridad ya que no provoca microhemorragias cerebrales o reacciones meningoencefalíticas como pasa con otras.

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La vacuna contra el alzheimer EB-101 -preventiva y terapéutica pues también permite tratar a quienes ya padecen la enfermedad- ha sido definitivamente aprobada por la oficina de patentes de Estados Unidos. 

La vacuna contra el alzheimer EB-101 ayuda a revertir el proceso de muerte neuronal en las fases incipientes de la enfermedad. Y a diferencia de otras no provoca microhemorragias cerebrales o reacciones meningoencefalíticas. 

“No estamos diciendo que la inmunoterapia del alzheimer vaya a curar el alzheimer -aclara el Dr. Cacabelos-. Podemos llegar a curar al 20% o 30% de los pacientes con alzheimer que tienen la mutación específica para la cual hemos diseñado el antígeno que sirve de elemento inmunoterapéutico”. 

“En el alzheimer mutaciones muy severas en el gen APP pueden dar lugar a la enfermedad pero también puede ocurrir lo contrario, que la beta-amiloide -como proteína estructuralmente neurotrófica- sirva de elemento defensivo de nuestro cerebro y se active como mecanismo de defensa cuando se produce un daño isquémico, oxidativo, traumático o de otro tipo”, explica el Dr. Cacabelos. 

“La hipercolesterolemia en un paciente con APOE4 implica que ya a partir de los 30-35 años comenzará a desarrollar una ateroesclerosis que le va a lesionar su corazón y las arterias del cerebro. Y esa persona, a los 60, es lógico que tenga un problema cerebral o cardíaco”, afirma el Dr. Cacabelos. 

“El alzheimer -asevera el Dr. Cacabelos- se manifiesta primero en los genes y es pues potencialmente identificable muchos años antes de que aparezca; lo lógico pues es un diagnóstico preventivo que nos permita saber si somos o no vulnerables a padecer la enfermedad”. 

“Es hora de que cada uno de nosotros asumamos que la salud es una responsabilidad personal -afirma el Dr. Cacabelos-. Y por tanto que tenemos el derecho y la obligación de saber si somos genéticamente vulnerables a alguna patología, a sufrir algún proceso degenerativo. Y hoy la ciencia ha puesto herramientas para ello a nuestro alcance”.

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210
Diciembre 2017
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