Los zumos: “quemadores” de grasas


Adelgazar no es sinónimo de perder peso. Uno puede perder peso durante unos días -generalmente líquido- y seguir estando igual de obeso. Adelagazar implica siempre disminuir el volumen adipocitario, lo que supone hacer descender las reservas de grasa conservando la masa muscular. Por tanto, si dos personas de similar altura, sexo y estructura corporal pesan lo mismo pero una tiene un porcentaje de grasa del 35% y la otra del 18% es obvio que la primera está más "gorda". Ello supone además que no sólo tiene menos grasa sino mayor masa muscular salvo que, por razones ajenas, tuviera mayor retención de líquido y eso explicaría el peso. Por tanto, para adelgazar no basta perder peso: hay reducir el porcentaje de grasa.
Y ello implica muchas cosas.
Ahora bien, ¿existe algún método que nos permita adelgazar rápidamente? Sí. Ya se habló en la revista de la ventaja de seguir un ayuno con sirope de savia. Y ahora vamos a hablar de la ventaja de seguir un semiayuno con zumos naturales.
Algo que presenta múltiples ventajas ya que hay frutas "movilizadoras de la grasa" como la papaya o la piña y otras consideradas "quemadoras de grasa" como el tamarindo.
Frutas que son auténticos biocatalizadores debido a su contenido en enzimas y que actuan movilizando el tejido adiposo favoreciendo así el drenaje de los lípidos acumulados. Y como quiera que las células adiposas acumulan mucha grasa -pudiendo aumentar su tamaño, lo cual provoca un aumento de peso y volumen- habrá también que actuar sobre la calidad y la cantidad de la ingesta calórica para poder disminuir el volumen. 

CARACTERÍSTICAS DE ESTAS FRUTAS 

Piña

Rica en minerales, contiene al menos 18 aminoácidos -de los que ocho son esenciales-, azúcares y una enzima proteolítica -la bromelina-  que actúa como fibrinolítica, antiinflamatoria, lipolítica y diurética. 

Papaya

Es rica en papaína -enzima proteolítica con efectos fibrinolíticos, antiinflamatorios y lipolíticos- y en ácidos orgánicos. 

Tamarindo

Rico en ácido hidrocítrico, succínico y tartárico que bloquean la síntesis de ácidos grasos en la célula actuado como inhibidores de la citratolipasa. También contiene taninos.
 

PREPARACIÓN PARA EL SEMIAYUNO 

A fin de preparar al organismo para este semiayuno se deberá tomar en la cena -durante una semana- el zumo de cualquiera de las tres frutas mencionadas. Una vez el organismo se haya adaptado se puede comenzar el semiayuno y seguirlo entre 3 y 7 días consecutivos. 

CANTIDADES 

No se deben tomar más de dos kilos de frutas diarios.
A lo largo de la mañana se aconseja ingerir 250 ml. -un vaso grande- de zumo puro mezclado con medio litro de agua.
A la hora de la comida y de la cena puede tomarse el vaso de zumo puro sólo, sin agua.
Por último, antes de acostarse conviene tomar una infusión relajante a base de melisa, tila, azahar. 

PREGUNTAS CLÁSICAS 

-¿Cuánto peso se puede perder?
-Entre 2 y 5 kg. Depende de cada persona. 
-¿Sólo se puede tomar zumo?
-En este semiayuno, sí. Sólo puede complementarse con infusiones. 
-¿Y si no se pueden conseguir las frutas recomendadas?
-Los componentes de estas frutas se pueden obtener -a dosis eficaces- mediante preparados fitoterapéuticos encapsulados que contengan las dosis en miligramos adecuados a cada persona. En este caso acuda a su naturópata para que le personalice el programa. 
-¿Puede seguir todo el mundo este semiayuno?
-No. Deben abstenerse de seguirlo las embarazadas, las personas con hipertensión severa o diabetes y quienes padecen algún trastorno importante de la personalidad. Lo mismo cabe decir de quienes estén realizando algún tratamiento médico de forma continuada. En tales casos acuda antes a su médico.
-¿Y si queremos mejorar los resultados?
-Existen una serie de procedimientos que pueden acelerar la pérdida de grasa como:

  • El biodrenaje hepático con infusión de romero.
  • Estimular la sudoración utilizando -por ejemplo- sauco
  • Utilizar un biodrenador general como la ortiga verde.
  • Usar habitualmente un biodrenador linfático como la cola de caballo.
  • Utilizar plantas circulatorias como la vid roja o el castaño de Indias.
  • Realizar ejercicios moderados.
  • Someterse a un buen drenaje linfático manual.
  • Asegurarse una buena evacuación intestinal utilizando algún laxante natural (nunca purgantes) como las semillas de lino o alguna irrigación.
Este reportaje aparece en
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Marzo 2000
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