Temas destacados del año 2014

Fundamentos científicos de la Homeopatía

Decenas de millones de personas utilizan la Homeopatía porque les consta que es eficaz y así lo reconoce la propia OMS; de hecho los productos homeopáticos tienen hoy la consideración legal de medicamentos y aun así hay médicos ignorantes e indocumentados que la consideran una disciplina pseudocientífica cuyas propiedades curativas se deben al efecto placebo. Pues bien, eso es imposible ya que actúa igualmente en el caso de las plantas y los animales. Además sus detractores parecen ignorar que hay cientos de estudios sobre productos homeopáticos realizados bajo los mismos parámetros -ensayos doble ciego y controlados- a los que se someten los fármacos. De hecho los primeros ensayos con placebo y doble control no fueron realizados por médicos alópatas sino por homeópatas ¡a mediados del siglo XIX! Y se han realizado ya varios metaanálisis sobre los resultados positivos de la Homeopatía con ensayos RTC (siglas en inglés de prueba controlada aleatoria), el método científico que permite comprobar si un fármaco determinado o un procedimiento médico reglado es o no eficaz. Sus detractores ignoran asimismo que hoy día se comercializan productos homeopáticos para plantas que aumentan el volumen y longitud de las raíces, la biomasa y su resistencia a los patógenos y al estrés medioambiental (sequías, altas o bajas temperaturas, etc.). Y productos veterinarios homeopáticos sobre cuya eficacia dan fe los numerosos ganaderos que los usan. Funciona incluso en peces como comprobó un equipo de la Universidad Estatal de Maringá (Paraná).
(El reportaje se publicó en el nº 176)

 

ntermedia_174_04Las sociedades profesionales sanitarias están al servicio de la industria farmacéutica

Un informe de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) elaborado por el Dr. Alberto Ruano dado a conocer en 2014 puso en evidencia que las sociedades científicas sanitarias españolas no son independientes y están condicionadas por la industria farmacéutica que las utiliza para vender fármacos y proponer protocolos médicos basados en ellos. Ninguna declara públicamente conflicto de intereses pero todas están básicamente financiadas por ella. Los llamados “cursos de formación” por ejemplo los organiza la industria y no suelen ser más que charlas en las que se promocionan fármacos de dudosa eficacia y graves efectos secundarios. Y los once miembros del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría que aprobaron el calendario vacunal de máximos de 2014 habían colaborado en actividades docentes con los fabricantes de vacunas. El ex Director General de Salud Pública Ildefonso Hernández reconoció al cesar en el cargo que la industria farmacéutica domina la agenda de formación de los médicos, la agenda de la investigación y la agenda pública en Sanidad agregando que la mayoría de los actos y de los medios de comunicación especializados están financiados por ella. ¿Y qué decir del Manual Diagnóstico y Estadístico de Desórdenes Mentales? El 67% de los integrantes del comité sobre “trastornos del estado de ánimo“, el 83% de los expertos del comité sobre “trastornos psicóticos” y el 100% de los integrantes del comité de “trastornos del sueño” tenían sospechosas vinculaciones con importantes empresas farmacéuticas y compañías afines y fueron los que decidieron inventarse nuevos “trastornos” para vender más fármacos. Vomitivo.
(El reportaje se publicó en el nº 174)

 

ntermedia_172_01Qué es la esclerosis múltiple y cómo tratarla

La Esclerosis Múltiple se define como una patología neurodegenerativa, desmielinizante y crónica del sistema nervioso central cuya causa -o causas- se desconoce y por tanto es considerada incurable. Patología que se caracteriza básicamente por la pérdida de la vaina de mielina -sustancia grasa que rodea y aísla los nervios del cerebro y la médula espinal permitiéndoles transmitir la información rápidamente- lo que termina llevando a que la zona se inflame y se haga permeable la barrera hematoencefálica permitiendo que tanto toxinas como posibles patógenos accedan a ella al igual que los leucocitos mononucleares del sistema inmune que de inmediato acuden en ayuda. Ayuda que cuando no es suficiente lleva a la muerte masiva de neuronas en las zonas afectadas y a la aparición de las llamadas placas escleróticas. Hablamos de una patología que parece estar causada -o agravarse sus síntomas- por la intoxicación y acidificación del organismo, por el propio sistema inmune como daño colateral al enfrentarse a una infección, un antígeno o una toxina, una flora intestinal alterada, la hipoxia cerebral, el exceso de radicales libres en el cerebro, déficits nutricionales, el consumo de grasas animales hidrogenadas o “trans”, las intolerancias o alergias alimentarias, una excesiva ingesta de proteínas animales, el consumo de leche y la falta de luz solar. Y a pesar de lo que se afirma tiene cura. De hecho el sistema nervioso central puede autorrepararse incluso sin fármacos. Son varias las investigaciones que han constatado que la mielina se puede recuperar y restablecer las funciones neurológicas dañadas; es decir, lograr la remielinización y neutralizar el problema neurológico aun siendo grave.
(El reportaje se publicó en dos partes en los números 172 y 173)

 

ntermedia_170_03La Ingeniería Genética no tiene base biológica

Que la oposición a los alimentos transgénicos ha crecido en todo el mundo por los enormes riesgos para la salud y el medio ambiente de su consumo es bien conocido. Lo que no lo es tanto es que las llamadas “terapias génicas” y otras promesas de la Biotecnología tampoco están ofreciendo los resultados anunciados. Es más, empieza a plantearse seriamente que están detrás de muchas deformaciones, retrasos en el crecimiento, daños en el sistema inmune y patologías degenerativas –cáncer incluido- entre otros problemas de salud y medioambientales. De hecho ha dado lugar a lo que ya se denomina Nueva Biología, disciplina que reniega de los obsoletos conceptos mecanicistas y para la cual la Ingeniería Genética no solo está condenada al fracaso sino que representa un enorme peligro para el futuro de la humanidad. Y es que el 94% de los ensayos de terapia génica han fracasado pero los investigadores no informaron a las autoridades de ello a pesar de que tenían obligación de hacerlo. Claro que sus supuestos teóricos se han visto superados en los últimos años y a pesar de eso continúan enseñándose en institutos y universidades. Lo cierto es que la Genética contempla la célula como una máquina mientras la Epigenética la considera un organismo vivo en permanente movimiento e interrelacionado con su entorno. Y los biólogos están cada vez más seguros de que la fluidez del genoma es un sistema regulador que permite la ingeniería natural de la que depende la vida. En suma, es hora de entender que ni el lenguaje genético es universal, ni la información se encuentra solo en el núcleo celular, ni ésta se halla en un gen fijo que ocupa un lugar determinado; de ahí las nefastas consecuencias de la “ingeniería genética” para la salud, la agricultura y el medio ambiente.
(El reportaje se publicó en el nº 170)

 

ntermedia_169_01No está demostrado que un nivel alto de colesterol sea negativo para la salud

A nadie en su sano juicio se le ocurriría tratar de superar una enfermedad privando de oxígeno y agua al organismo; sería absurdo pues son imprescindibles para la supervivencia y su privación un atentado contra la vida. Sin embargo la farmacología moderna no tiene ningún reparo en asentar buena parte de sus ganancias en impedir que nuestro organismo elabore una sustancia igualmente imprescindible: ¡el colesterol! Sobre todo para el cerebro que contiene ¡el 25%! del que hay en el organismo. Es fundamental para la salud ya que además es antioxidante, aislante eléctrico y componente esencial de las membranas siendo imprescindible para el recubrimiento de las vainas de mielina de las que depende la adecuada recepción y transmisión de los impulsos nerviosos. De hecho cada vez más expertos se plantean seriamente si el deterioro cognitivo actual de tantas personas no se deberá en realidad a una dieta deficiente pobre en nutrientes esenciales -¡especialmente en grasas saludables!- y en la proliferación de sustancias tóxicas acidificantes. De ahí que cuestionen abiertamente la afirmación de que las estatinas podrían prevenir el alzheimer afirmando que lo que pueden hacer es agravarlo o provocarlo. Y es que el número de estudios científicos que contrarrestan la absurda demonización del colesterol va en aumento.
(El reportaje se publicó en el nº 169)

 

ntermedia_169_04Los pesticidas, mucho más peligrosos de lo que se reconoce

El artículo que el prestigioso profesor de Biología Molecular de la Universidad de Caen y presidente del Consejo Científico de Investigación Independiente en Ingeniería Genética de Francia Gilles-Eric Seralini publicó hace unos años en Food and Chemical Toxicology fue vergonzosamente retirado porque denunciaba que tanto el maíz transgénico como el herbicida RoundUp –ambos de la multinacional Monsanto- son muy peligrosos pudiendo provocar tumores y daños hepáticos y renales que lleven incluso a la muerte. Una decisión que la revista adoptó poco después de contratar como editor ¡a un antiguo empleado de esa multinacional biotecnológica! Pues bien, casi novecientos científicos y 2.285 no científicos de 82 países denunciaron tan lamentable censura impropia de una publicación que se supone debe regirse por la ética. Y lo que es más grave, un nuevo estudio demostraría poco después que los pesticidas son .mucho más peligrosos de lo que se reconoce. Y eso que ya Gilles-Eric Seralini había avisado de que la composición total de los nueve pesticidas más utilizados del mundo es cientos de veces más tóxica que la de sus principios activos por separado; uno de ellos 1.056 veces más tóxico. Es pues evidente que un grupo de personajes ávidos de dinero están envenenando impunemente nuestros alimentos con el beneplácito cómplice de unas autoridades manifiestamente corruptas.
(El reportaje se publicó en el nº 169)

 

ntermedia_168_06Manipulación, falsificación y censura en las revistas científicas de élite

Estudios publicados en las propias revistas científicas así como declaraciones de editores y autores de renombre confirman anteriores denuncias de analistas independientes: la manipulación y falsificación de datos, la censura a través del peer review -o revisión por pares-, las perversiones metodológicas, las prioridades de investigación y publicación de las multinacionales farmacéuticas o el conocido como medical ghostwriting -médicos que cobran hasta 50.000 dólares por firmar artículos preparados por las empresas- son prácticas habituales en las revistas científicas más importantes del mundo. El último toque de atención lo dio Randy Schekman, Premio Nobel de Medicina 2013, anunciando a finales de ese año que no volvería a publicar en las tres revistas líderes: Nature, Science y Cell! Sumaría así su nombre a la larga lista de investigadores que se han rebelado ante los grupos de poder que pretenden controlar los postulados científicos. La propia revista Nature reconoció en 2006 en un editorial que “los científicos entienden que por sí misma la evaluación por pares proporciona una garantía mínima de calidad y aunque se tiende a considerar una especie de sello de autentificación tal creencia está muy lejos de la verdad”. De hecho hay ya centenares de agencias cuyo trabajo consiste en dar apariencia científica a los mensajes de las multinacionales farmacéuticas y elaborar trabajos en los que recoger de modo “adecuado” -es decir, convenientemente filtrados- los resultados de las investigaciones y ensayos clínicos. De hecho David Healy y Dinah Cattell ya publicaron en 2003 en el British Journal of Psyquiatry un artículo en el que aseguraban que casi ¡el 50%! de los textos relacionados con fármacos están elaborados por “escritores fantasma”.
(El reportaje se publicó en el nº 168)

 

ntermedia_167_05El engaño intencionado de las vacunas

Documentos secretos desclasificados a finales de 2013 revelaron que los miembros del Comité sobre Vacunación e Inmunización que asesora al Gobierno británico así como varias agencias y miembros del Departamento de Salud conocían los graves peligros y la falta de eficacia de las vacunas a pesar de lo cual las aprobaron e incluyeron en el llamado calendario vacunal ocultando información trascendente al público. Así lo desveló una compleja y crucial investigación efectuada por la doctora Lucija Tomljenovic quien llega a afirmar que las autoridades sanitarias británicas no solo optaron por ocultar el peligro de las vacunas sino que tuvieron la desfachatez de continuar repitiendo al público y a los médicos que eran “seguras”. Agregando que el Comité Adjunto sobre Vacunación e Inmunización redujo el número de contraindicaciones de algunas para incrementar así la cantidad de personas aptas para recibirlas llegando a pedir a los propios fabricantes que modificaran la información que daban de ellas para que no se contradijera con lo que decían. La doctora Tomljenovic agrega que las autoridades sanitarias británicas llegaron a elaborar y poner en práctica un plan para introducir vacunas de eficacia y seguridad cuestionables en el calendario pediátrico rutinario asumiendo desde el primer momento que se concederían las licencias necesarias.
(El reportaje se publicó en el nº 167)

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200
Enero 2017
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