Temas destacados del año 2015

ntermedia_188_05Las publicaciones científicas están controladas por un reducido grupo de editoriales

La publicación de trabajos, estudios e investigaciones es clave en el progreso del conocimiento científico y vital para que los investigadores consigan fondos para sus proyectos; de ahí la importancia que tiene el rigor de las publicaciones en las que aparecen y, sobre todo, su independencia. Pues bien, un equipo de investigadores de la Universidad de Montreal (Canadá) ha revisado unos ¡45 millones de artículos! publicados en revistas científicas entre 1973 y 2013 destacando un hecho: la mayoría las controlan cinco editoriales que controlan 7.300 publicaciones. Elsevier más de 2.000, Springer Science + Business Media otras 2.000, Wiley-Blackwell unas 1.500, Taylord & Francis 1.000 y Sage unas 800. Es más, editan y controlan el contenido de la inmensa mayoría de los libros divulgativos y de texto. Y eso implica que la producción y difusión del conocimiento científico -especialmente en el ámbito sanitario- se encuentra en manos de unas pocas personas que son quienes deciden qué publicar y qué no y, por ende, lo que se considera científicamente válido o no. Editoriales que asimismo se encargan de impedir o contrarrestar la publicación de los estudios y artículos que cuestionan los dogmas científicos impuestos y el negocio de los fármacos y las vacunas. Lamentable. Y es que vivimos en una sociedad en la que la nueva Religión es la Ciencia, la Autoridad Suprema –la nueva Iglesia la Comunidad Científica, los textos sagrados que establecen los dogmas –las nuevas encíclicas- las revistas científicas, los nuevos herejes los científicos e investigadores que discuten las verdades establecidas y los nuevos inquisidores los fundamentalistas científicos.
(El reportaje se publicó en el nº 188)

 

ntermedia_187_02Las remisiones espontáneas en cáncer

Numerosas personas afectas de patologías crónicas y/o graves se han curado inexplicablemente sin que los médicos sean capaces de entender por qué; en todo el mundo y en muy distintas épocas. Bautizándose tales casos como curaciones, regresiones o remisiones «espontáneas» que algunos, en un intento de explicarlas, achacan a errores de diagnóstico o al efecto placebo. Pues bien, esas curaciones tuvieron lugar a menudo tras procesos febriles y de ahí que investigadores como William Coley propusieran provocar fiebre infectando de forma controlada a los pacientes -especialmente en casos de cáncer- y que ahora un equipo coordinado por Heinz Uwe Hobohm proponga hacer lo mismo pero usando ligandos de receptores de reconocimiento de patógenos procedentes de bacterias. Y es que infectar a propósito de forma controlada a un enfermo de cáncer puede hacer que la activación del sistema inmune permita combatir simultáneamente los tumores. A fin de cuentas toda infección provoca un conjunto de reacciones en el organismo que incluye la elevación de la temperatura interna del cuerpo -a eso se llama fiebre- con el objetivo de combatir las bacterias, virus y hongos patógenos así como las toxinas que se hayan introducido en él. Y está constatado que buena parte de las remisiones o regresiones espontáneas -en todo tipo de patologías, cáncer incluido- se produjeron tras sufrir el enfermo intensos cuadros febriles. Heinz Uwe Hobohm postula de hecho que padecer a lo largo de la vida infecciones leves que activen el sistema inmune y cursen con fiebre destruye las células precancerosas disminuyendo la posibilidad de padecer cáncer.
(El reportaje se publicó en el nº 187)

 

ntermedia_187_03Alimentos antiinflamatorios

La inflamación es un proceso natural que activa el sistema inmune en momentos puntuales a fin de facilitar la reconstrucción de tejidos dañados o permitir el rápido paso de sus células de defensa en caso de infección pero que puede volverse contraproducente si se prolonga en el tiempo y la inflamación se cronifica. Siendo en tales casos -y solo entonces- cuando puede justificarse el uso puntual de antiinflamatorios. Pues bien, los sintéticos de uso farmacológico tienen notables efectos colaterales y secundarios que los desaconsejan y es absurdo tomarlos cuando en la naturaleza hay otros muchos inocuos y eficaces, especialmente entre los alimentos. De hecho casi todas las frutas, verduras, hortalizas, frutos secos, setas y especias además de los animales marinos de aguas frías -ricos en ácidos grasos omega-3 EPA y DHA- tienen propiedades antiinflamatorias. Hablamos de enzimas, polifenoles, aminoácidos –como la histidina, la cisteína y, sobre todo, la glicina (ésta controla la acción de macrófagos, neutrófilos y linfocitos), betacarotenos, vitaminas, limoneno, salicilatos y otros muchos principios. Es pues más inteligente consumir alimentos que fármacos antiinflamatorios cuyos potenciales efectos secundarios los desaconsejan por completo. Destacando entre las especias la cúrcuma y el jengibre, entre las frutas las piñas, cerezas, granadas, fresas y cítricos, entre las verduras los ajos, cebollas, tomates y pimientos, entre los alimentos fermentados los encurtidos, el chucrut, el miso, el natto, el tempeh, el kéfir y el yogurt, las setas, el cacao, el té verde, el aceite de krill y la apigenina. E igualmente desinflama tomar el sol.
(El reportaje se publicó en el nº 187)

 

ntermedia_187_05Los tóxicos medioambientales, responsables de uno de cada cinco cánceres

Las sustancias químicas presentes en el medio ambiente podrían ser responsables de uno de cada cinco cánceres, cifra mayor de lo que se pensaba. Al menos así lo indica un estudio publicado en 2015 en Carcinogénesis en el que 174 científicos de 28 países analizaron los efectos de 85 sustancias químicas habituales concluyendo que muchas son cancerígenas y que esos efectos carcinógenos se multiplican cuando se combinan en lo que ya se denomina «efecto cóctel». Para Carlos de Prada, director de la campaña Hogar sin tóxicos de la Fundación Vivo Sano, la población no es consciente de ello porque no se la informa y, por tanto, no se protege. Y denuncia que las autoridades no tomen medidas legales de prevención cuando eso sería lo más inteligente y eficaz. Especialmente porque hoy hay registradas ya en el REACH (acrónimo en inglés de Registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias químicas) 143.835 sustancias y mezclas químicas sobre las que sólo de un pequeño número se han hecho estudios para conocer sus posibles efectos perjudiciales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer reconocen que los casos de cáncer atribuibles a exposiciones ambientales tóxicas oscila ya entre el 7% y el 19% pero según un reciente estudio el porcentaje es actualmente del 20%. Y lo grave según Carlos de Prada es que las administraciones públicas saben perfectamente cuáles son los peligros de las sustancias químicas tóxicas que nos invaden y lo que hay que hacer pero «no mueven un dedo». Agregando: «Es una dejación de responsabilidades intolerable. Hay sustancias cuya toxicidad se constató en su día de forma fehaciente que se siguieron usando durante décadas; de hecho son relativamente pocas las que han sido restringidas o prohibidas. ¡Y cada año se ponen en el mercado infinidad de sustancias nuevas!»
(El reportaje se publicó en el nº 187)

 

ntermedia_186_01El absurdo de las vacunas masivas obligatorias

El fallecimiento en junio de 2015 en Olot (Gerona) de un niño no vacunado de difteria sería aprovechado para exigir que todos los niños del mundo sean vacunados de forma masiva contra todo tipo de enfermedades orquestándose campañas con el eslogan «Más peligroso que vacunar es no vacunar«. La idea era simplificar el mensaje y crear solo dos bandos: el de quienes defienden las vacunas y el de quienes ponen reparos, el de los «buenos» porque obedecen las directrices sanitarias y el de los «malos» porque no las aceptan, el de quienes asumen sus postulados y el de quienes no lo hacen y son por ello acusados de ignorantes carentes de conocimientos científicos. Una auténtica falacia a la que se prestaron muchos medios de comunicación. En Disneylandia por ejemplo hubo en brote de sarampión que llevó a contraer la enfermedad a 110 personas de las que 48 no estaban vacunadas y 62 sí; luego se infectaron más personas vacunadas que no vacunadas (son datos oficiales de los Centros para el Control de las Enfermedades de Estados Unidos.) El propio Tribunal Supremo de Estados Unidos ha asumido que “las vacunas son inevitablemente inseguras”, declaración que implica el reconocimiento expreso de que muchos niños sanos a los que se vacuna van a ser inevitablemente dañados. Los investigadores Poland y Jacobson constataron por su parte en un trabajo publicado en 1994 en Arch Intern Med que el sarampión reaparece sobre todo en las poblaciones cuyos habitantes han sido vacunados. Y la vacuna de la difteria no inmuniza a quienes la reciben: en Maranhao (Brasil) hubo un brote de difteria contagiándose 27 personas y ¡26 estaban vacunadas! Y no son más que meros ejemplos entre miles.
(El reportaje se publicó en el nº 186)

 

ntermedia_186_06Cloruro de magnesio: casi una panacea

Las propiedades del cloruro de magnesio son tantas que casi puede considerarse una panacea; eso sí, a la dosis adecuada. Destacando su utilidad en numerosas patologías de origen infeccioso -especialmente en sus etapas iniciales-, incluidas enfermedades de difícil tratamiento como la poliomielitis, la difteria, la bronconeumonía, el asma, la forunculosis, la fiebre puerperal, el panadizo, la neurotoxicosis, la erisipela, la osteomielitis, la escarlatina, la gripe, el sarampión, las paperas y otras muchas. Además el magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas hallándose un 65% en el esqueleto, un 25% en los músculos y el resto en los tejidos blandos y líquidos orgánicos habiéndose relacionado su déficit con la aterosclerosis, el infarto de miocardio, la hipertensión y la insuficiencia cardíaca; es decir, con todo tipo de problemas cardiovasculares. ¿La razón? Que el exceso de colesterol y triglicéridos, la acumulación de placas en las arterias y su endurecimiento por calcificación de los tejidos blandos así como la presión arterial alta pueden deberse a un déficit de magnesio. Así lo asevera por ejemplo –entre otros- Andrea Rosanoff, doctora en Ciencias de la Nutrición de la Universidad de Berkeley (California) que en 2013 publicó el trabajo La deficiencia de magnesio ligada a la enfermedad cardíaca. Por otra parte, el cloro es un conocido antimicrobiano pero además es vital en el equilibrio ácido/base de los líquidos del cuerpo, es necesario para la digestión, colabora en el buen estado las articulaciones y tendones y ayuda al hígado en la limpieza de residuos.
(El reportaje se publicó en el nº 186)

 

ntermedia_185_01El ayuno integral protege al organismo de forma insospechada

Un equipo de investigación dirigido por el profesor de Gerontología y Ciencias Biológicas de la Universidad del Sur de California Valter Longo ha demostrado que el ayuno integral -no ingerir nada y beber solo agua de buena calidad durante cierto tiempo- permite al organismo soportar luego hasta dosis mortales de fármacos tóxicos. Aseverando que bastaría ayunar dos días antes de una sesión de quimio para evitar en gran medida sus efectos iatrogénicos. Longo lo atribuye a que da lugar a un rápido cambio en la expresión genética de autoprotección de las células sanas. «El ayuno -afirma- desencadena respuestas adaptativas al estrés celular severo dando lugar a una mayor capacidad para hacerle frente y contrarrestar los procesos de enfermedad. Y al proteger el ADN celular, inhibir el crecimiento celular maligno y promover la apoptosis de las células dañadas previene la formación de tumores o retrasa su crecimiento». Añadiendo: «La eficacia del ayuno en casos de cáncer no me sorprende pero sí que funcione tan bien». Y es que ayunar apenas tres días bebiendo solo agua provoca un déficit generalizado de glucosa y aminoácidos que protege a las células sanas de la toxicidad de la quimioterapia pero no a las tumorales; es más, hace a éstas más sensibles a la quimio. De ahí que el equipo de Valter Longo haya diseñado una dieta de 5 días que según afirma logra efectos metabólicos similares a los del ayuno y a la vez proporciona micronutrientes. Se compone de sopas vegetales, barras y bebidas energéticas, té de flores de manzanilla y un suplemento vegetal en forma de tableta.
 (El reportaje se publicó en el nº 185)

 

ntermedia_185_06¡Los pensamientos pueden modificar el ADN!

Así lo asevera un equipo de investigadores coordinado por Richard J. Davidson -fundador del Centro para la Investigación de Mentes Saludables y profesor de Psiquiatría de la Universidad de Wisconsin– en un artículo publicado en Psyconeuroendocrinology. Un descubrimiento que avala lo que desde hace años plantea el biólogo Bruce Lipton en obras como La biología de la creencia según la cual los seres humanos tenemos potencialidades ignoradas que explican la autocuración y el efecto placebo. Algo que apoya la Epigenética según la cual la vida no está programada por los genes porque éstos se manifiestan de una manera u otra dependiendo de nuestros actos, emociones y pensamientos así como del entorno medioambiental; muy especialmente de lo que respiramos, bebemos e ingerimos así como de las radiaciones electromagnéticas artificiales. El descubrimiento del ADN llevó a minimizar la influencia del entorno en la salud y a centrar ésta en la herencia, en los genes, hasta el punto de que para la mayoría de las personas las palabras “hereditario” y “genético” significan lo mismo cuando no es verdad. Siendo para Bruce Lipton el desprecio por el papel del medio ambiente en el ADN lo que llevaría al peligroso determinismo genético actual que considera que los genes controlan la biología, algo que en el ámbito de la salud ha dado lugar a una visión simplista y falsa según la cual hay enfermedades causadas por genes alterados. “No hay suficientes genes para explicar la complejidad de la vida y las enfermedades humanas”, afirma Lipton. El antropólogo Jeremy Narby está convencido por su parte de que la mente humana tiene la capacidad de comunicarse en estado alterado de conciencia incluso con la red global de la vida cuya base es el ADN. Y si eso es así nuestra perspectiva del universo y de la realidad habría que replanteársela por completo.
(El reportaje se publicó en el nº 185)

 

ntermedia_184_01El ignorado peligro de los sulfitos

Los sulfitos son unos derivados químicos del azufre que se emplean como conservantes alimentarios para evitar el crecimiento de bacterias, mohos y levaduras, prevenir la oxidación de aceites y grasas y evitar la decoloración o el oscurecimiento de los alimentos -principalmente de vinos, cervezas, cavas, sidras, vegetales y crustáceos- estando identificados en las etiquetas con las siglas que van de la E-220 a la E-228. Pues bien a pesar de su uso común y de que son presentados prácticamente como inocuos la realidad es que pueden dar lugar a numerosas reacciones indeseables; sobre todo de tipo alérgico. Resultando especialmente peligrosos para quienes padecen asma ya que en tales casos pueden incluso poner en riesgo su vida. Es pues inconcebible su uso masivo, especialmente en el caso de los vinos que por eso sientan cada vez peor a muchas personas. A fin de cuentas pueden dar lugar a una anafilaxia brusca -es decir, a una reacción inmunitaria generalizada del organismo que afecte a dos o más órganos- o a una lenta pero que termine llevando al bloqueo de los sistemas respiratorio y cardiovascular. Y si se es alérgico a ellos sufrir enrojecimiento de la cara, urticaria, inflamación de ojos, cara, labios, garganta o lengua, dificultad para respirar, hablar o tragar, calambres, diarrea, vómitos, ansiedad, angustia, sensación de ahogo y desmayo, palidez, debilidad, caída de la presión arterial, ritmo cardíaco acelerado y hasta pérdida de conciencia. Cuando se es solo intolerante los síntomas aparecen notablemente más tarde pero pueden ser asimismo muchos: estornudos, mucosidad y secreción nasal, rinitis crónica, congestión nasal, ojos llorosos, dificultad para respirar, cefaleas, urticaria, problemas en la piel, calambres, fatiga inexplicable, trastornos digestivos, hinchazón abdominal… Pues bien, por increíble que parezca de los productos considerados alergénicos graves los sulfitos son los únicos que están presentes en multitud de alimentos y los fabricantes solo están obligados a declarar en la etiqueta si su producto lo contiene cuando lleva más de 10 mg por kilo o litro ¡pero no la cantidad exacta! Y eso hace imposible para el consumidor calcular qué cantidad real ingiere. Una verdadera vergüenza.
(El reportaje se publicó en el nº 184)

 

ntermedia_183_02El hígado graso se debe al exceso de azúcares y al déficit de colina

Hígado graso es el nombre que popularmente se da a la llamada Esteatosis hepática no alcohólica, es decir, a la acumulación de grasa en el hígado -concretamente en el citoplasma de los hepatocitos- que no está provocada por una excesiva ingesta de grasas y/o alcohol. Pues bien, todo indica que lo provoca una dieta demasiada rica en azúcares -en especial de fructosa y sacarosa- y deficitaria en una vitamina del grupo B: la colina. Hígado graso que puede llevar a una inflamación patológica con degeneración progresiva y formación de fibromas que dificulten sus funciones dando lugar a numerosos problemas y, a la larga, desembocar en una cirrosis o en un cáncer de hígado. Ya en 1949 un grupo de médicos de la Universidad de Toronto demostró que el exceso de alcohol y azúcar puede dar lugar a esteatosis hepática y cirrosis ¡pero solo cuando en el organismo hay déficit de colina! Y en 2008 un grupo de investigadores aseveró que el factor de riesgo más importante para desarrollar una esteatosis hepática es ¡la fructosa! Dato que corroboraría un trabajo de los doctores W. Nseir, F. Nassar y N. Assy según el cual la causa fundamental del hígado graso es el exagerado consumo de bebidas gaseosas azucaradas. De hecho bastó someter durante 28 días a un grupo de ratones a una dieta con déficit de colina y metionina para que desarrollasen esteatosis hepática e incluso se fibrosaran parcialmente sus hígados. No es pues de extrañar que el hígado graso mejore rápidamente con una dieta adecuada exenta de azúcares y carbohidratos refinados y siempre que no haya déficit de colina; siendo asimismo útil la ingesta de prebióticos y probióticos (en especial L. casei), fibra soluble, omega-3, silimarina (principio activo del cardo mariano), pycnogenol, extracto de Galega officinalis, cobre y zinc.
(El reportaje se publicó en el nº 183)

 

ntermedia_182_01Muere más gente por cáncer donde más leche se consume

Las comunidades españolas que más lácteos consumen son las que registran mayor número de fallecidos por cáncer; y acaece lo mismo en los países en los que el consumo de leche es mayor. Tales son los fríos obtenidos por un español, Hilario Montero, quien tras perder hace unos años a su mujer por causa de un cáncer de colon se hizo con los datos estadísticos públicos disponibles sobre el consumo de leche y sus derivados, los cruzó con los de los fallecidos por tumores en España y otros lugares del mundo y corroboró así la relación entre consumo de lácteos y cáncer. Datos según los cuales el mayor número de fallecimientos por tumores se produce en Asturias, Castilla y León, Galicia, Extremadura, Cantabria, País Vasco, Aragón y La Rioja que es precisamente donde más leche se consume (la única excepción es Navarra). En Canarias el cáncer de mama es prevalente cuando es donde menos leche líquida se toma pero es que se trata de la región española que más kilos de queso por persona consume. “Son muchos los datos públicos oficiales -nos diría- que relacionan el consumo de leche con el cáncer. Fríos datos irrebatibles. Llevo cinco años buscando y recopilando estadísticas sobre el consumo de leche y sus derivados e indican que su ingesta es como mínimo un factor de riesgo porque cuanto mayor es el consumo de leche mayor es la probabilidad de padecer cáncer. Obviamente hay que contemplar otras variables pero ésta no debería seguir ignorándose”.
(El reportaje se publicó en el nº 182)

 

ntermedia_182_04Los transgénicos pueden alterar la flora bacteriana intestinal y producir numerosas patologías

La Comisión del Codex Alimentarius, organismo que sugiere los criterios por los que luego se rige la comunidad internacional en materia de seguridad alimentaria e integran personas designadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, reconoció en 2009 que los organismos genéticamente modificados no solo dañan el medio ambiente sino que pueden alterar la flora bacteriana intestinal dando lugar a numerosos problemas de salud: migrañas, alergias, dolores, cansancio crónico, depresión, patologías intestinales, cardiopatías, trastornos inmunes… Hoy, sin embargo, la ley permite afirmar que un alimento transgénico es seguro ¡sin haber realizado análisis alguno! Simplemente considerándolo “sustancialmente equivalente” al alimento no transgénico ya evaluado. Basta con que tengan los mismos componentes! Una sandez científica elevada a la categoría de ley. Para la genetista británica Mae Wan-Ho y la Dra. Ricarda Sterinbrecher -directora de Eco-Nexus– el Principio de equivalencia sustancial es acientífico y arbitrario. Y lo grotesco es que aunque la ley da la posibilidad a las administraciones públicas de obligar a demostrar la inocuidad de un producto a quien quiere comercializarlo en el caso de los transgénicos sucede todo lo contrario: las multinacionales exigen a las administraciones que demuestren que no son inocuos para retirarlos y amenazan con llevarlas a los tribunales si los retiran por «lucro cesante». Un esperpento jurídico que algunos jueces consienten.
(El reportaje se publicó en el nº 182)

 

ntermedia_181_01Colin Cambpell: «La caseína de la leche es el carcinógeno más potente que existe»

Coautor de dos conocidas obras –El Estudio de China e Integral– así como de más de 350 artículos científicos quien hace la rotunda afirmación que encabeza este texto es el doctor T. Colin Campbell, profesor Emérito de Bioquímica Alimentaria en la Universidad de Cornell de Nueva York que fue además investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), profesor de la Facultad de Bioquímica y Nutrición en el Instituto Tecnológico de Virginia, asesor científico senior del Instituto Americano para la Investigación del Cáncer y del Comité de Médicos por una Medicina Responsable, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y profesor honorario de la Academia China de Medicina Preventiva. Y sus conclusiones sobre los lácteos y el exceso de proteínas animales son estremecedoras. De hecho asevera que las patologías crónicas las sufren sobre todo quienes ingieren mayor cantidad de alimentos de origen animal. Y quienes ingieren proteínas animales y demasiados carbohidratos refinados las más propensas a contraer diabetes, patologías cardíacas y cáncer. Cabe añadir que para T. Colin Campbell la receta para gozar de buena salud es simple: consumir básicamente alimentos integrales ecológicos de origen vegetal libres de pesticidas y no transgénicos y restringir al máximo -o eliminar por completo de la dieta- la carne, los huevos y, por encima de todo, los productos lácteos. Asegurando que la diabetes, la obesidad, las patologías cardíacas, las enfermedades autoinmunes, los trastornos cerebrales y los problemas de la vista, los huesos, los riñones y el cáncer pueden no solo prevenirse sino revertirse siguiendo simplemente una alimentación vegetariana.
(El reportaje se publicó en el nº 181)

 

ntermedia_181_04El origen del cáncer está en el desequilibrio del pH

El número de investigadores que insiste en la necesidad de sustituir el obsoleto paradigma oncológico actual por uno nuevo que permita entender y afrontar el cáncer de otra manera es cada vez mayor. Investigadores para los que la clave está en el pH, es decir, en el necesario equilibrio ácido-base de todos los tejidos y órganos del organismo. Y de ahí que atendiendo al hecho de que los tumores son ácidos algunos propongan usar sustancias tampón -como el bicarbonato sódico y las sales de ácido cítrico-, otros inhibidores de la bomba de protones -como el omeprazol y similares- y algunos más un tratamiento integral que permita que el propio organismo se autorregule y resuelva poco a poco el problema recuperando la homeostasis. Algo para lo que es absolutamente fundamental una desintoxicación a fondo y una alimentación adecuada. Para el Dr. Robert Gatenby, por ejemplo, es la constante producción de lactato por las células tumorales lo que termina dando lugar a un microambiente ácido que dificulta o impide la respuesta del sistema inmune y permite a las células cancerosas proliferar. Y de ahí que para muchos expertos la solución al cáncer pase por inducir selectivamente la acidificación intracelular de las células tumorales y, paralelamente, la alcalinización del pH intersticial tumoral; por ejemplo llevando inhibidores de los intercambiadores de protones a las células y tejidos cancerosos. Un novedoso enfoque que permite integrar desde la transformación celular y el metabolismo hasta el crecimiento local, la invasión, la neovascularización y la activación y progresión del proceso metastásico. En suma, cada vez más oncólogos entienden que para afrontar el cáncer lo que hay que hacer es equilibrar el pH en todo el organismo a fin de lograr la homeostasis.
(El reportaje se publicó en el nº 181)

 

ntermedia_180_03Falacias de la Medicina

Algunas de las principales creencias de la Medicina son erróneas; es más, pueden considerarse auténticas falacias. No se sostiene por ejemplo la convicción de que las grasas en general son malas para la salud y su consumo lleva a un mayor riesgo de obesidad, patologías cardiovasculares, osteoporosis o cáncer. De hecho todo indica que tener altos los niveles de colesterol y triglicéridos reduce el riesgo de padecer problemas neurológicos -especialmente parkinson- y aumenta la longevidad; en cambio las estatinas pueden provocar problemas cerebrales e incrementar los riesgos de sufrir patologías cardiacas, diabetes y muerte prematura. Lo que en cambio sí es preocupante es la ingesta excesiva de azúcares y carbohidratos refinados, los lácteos, el gluten, los metales pesados y el sedentarismo. Es pues hora de que los profesionales de la salud lo tengan en cuenta. Y es que los médicos reciben información contradictoria apoyada en estudios que chocan con lo que se dice en otros trabajos. La diferencia es que algunos de esos mensajes se imponen porque los apoyan los organismos internacionales y los gobiernos por razones que no tienen que ver con la ciencia sino con la posición de dominio de la gran industria farmacéutica.
(El reportaje se publicó en el nº 180)

 

ntermedia_179_01Hepatitis C: una gigantesca estafa

La llegada al mercado de Sovaldi, carísimo fármaco que se supone eficaz contra la hepatitis C -algo en realidad no demostrado- cuyo tratamiento -12 semanas- cuesta en España la friolera de 25.000 euros cuando en Egipto vale 770 y su coste de producción no llega ni a 100 euros demuestra que el sistema sanitario está podrido. Claro que estamos ante una gigantesca estafa basada en el chantaje que solo es posible por la complicidad de la FDA, la Agencia Europea del Medicamento, la mayoría de los gobiernos y ciertas sociedades «científicas» bien relacionadas con la industria farmacéutica, actuando todos ellos con impunidad porque los grandes medios de comunicación les hacen el juego. Lo mismo que muchas asociaciones de afectados cuyo papel -en ésta y otras patologías- es el de presionar a los estados para que paguen lo que los laboratorios piden, sea razonable o no. Una estrategia que puede llevar a la quiebra del sistema sanitario en muy poco tiempo. Y es que el hecho de que un tratamiento farmacológico combinado de tres meses cueste más de 50.000 euros cuando el coste de producción real no llega ni a 100 euros es una estafa además de una sinvergonzonada.
(El reportaje se publicó en el nº 179)

 

ntermedia_179_03¿Están las principales organizaciones ecologistas al servicio de grandes grupos económicos?

La pregunta que encabeza este texto puede parecer una broma pero resulta que la World Wildlife Fund (WWF) -Fondo Mundial para la Naturaleza- fue fundada en 1961 por Bernardo de Lippe-Biesterfeld, presidente también -hasta su muerte en 2004- de las reuniones del famoso Club Bildelberg que cada año reúne a las 130 personas más influyentes del mundo y nació promovido y financiado por David Rockefeller. Es más, la propia Fundación Rockefeller es la que controla las llamadas Cumbres de la Tierra en las que los grupos ecologistas juegan un mero papel de comparsas. Y por si fuera poco ahora sabemos que Greenpeace tiene estrecha relación con ésta y otras fundaciones; como las de Turner, Marisla y Charles Stewart Mott. En suma, ¿cuándo empezará a entenderse que el movimiento ecologista lleva décadas instrumentalizado por los grandes poderes económicos a los que dicen combatir y que los grupos más importantes han sido creados y financiados por ellos? Es hora de que se sepa: las organizaciones ecologistas más importantes -el Fondo Mundial para la Naturaleza, Greenpeace, Amigos de la Tierra, Survival International, Sierra Club, etc.- las controla el denominado Club de las Islas al frente del cual están el Príncipe Felipe de Edimburgo y la Reina Isabel II con el apoyo de empresas como Shell, Unilever, Barclays, Anglo-American Corp, RTC Corp., De Beers e Imperial Chemical Industries, entre otras.
(El reportaje se publicó en el nº 179)

 

ntermedia_178_06Surge una nueva disciplina: la Microbiótica

Los médicos achacan numerosas patologías a microorganismos considerados patógenos y presumen de contar con arsenales terapéuticos para combatirlos cuando la verdad es que se sabe aún muy poco del 97% de los que habitan en el ser humano. Pues bien, en un intento de comprender ese universo casi desconocido ha surgido una nueva disciplina, la Microbiótica, que pretende ir mucho más allá de la Microbiología y conocer las relaciones simbióticas que los microorganismos mantienen en nuestro interior y cómo actúan para regenerar y potenciar la vida. Visión a la que un gran elenco de médicos, biólogos, químicos, ingenieros y otros especialistas han querido contribuir con la publicación de sus aportaciones en una obra conjunta titulada Microbiótica. Nutrición simbiótica y microorganismos regeneradores (Ediciones i). «La gran revolución que implica la Microbiótica es saber que tanto la mayoría de los problemas de salud de los seres humanos como de los medioambientales pueden afrontarse y resolverse aprovechando el enorme poder regenerador de algunas especies de microorganismos», asevera uno de sus autores, Luis Lázaro, añadiendo: «Hace mucho tiempo que los microbiólogos saben que las bacterias se comunican entre sí pero ha sido un equipo coordinado por Bonnie Bassler el que ha descubierto que tienen un ‘lenguaje’ propio que han llamado Quorum Sensing o Detección consensuada, una especie de esperanto que comparten las bacterias de una misma especie». Un descubrimiento vital teniendo en cuenta que la mayor parte de las enfermedades tienen su origen en el aparato digestivo aunque los síntomas se produzcan en otros órganos y sistemas.
(El reportaje se publicó en el nº 178)

 

ntermedia_178_04Sorprendente eficacia del silicio orgánico

Juan Núñez, triatleta del equipo español y bombero de profesión, es un claro exponente de cómo la aplicación de unos adecuados principios nutricionales puede cambiar la vida de las personas. Tras sufrir un accidente de bicicleta muy grave -que agravó múltiples lesiones anteriores- la Seguridad Social y su federación le declararon incapacitado para continuar trabajando como bombero así como para competir al más alto nivel pero decidió no rendirse, cambió su alimentación y siguiendo las recomendaciones de su fisioterapeuta comenzó a consumir algunos suplementos, especialmente Silicium G5. Pues bien, tras un año sin entrenar no solo se recuperó de sus lesiones y pudo volver al trabajo sino que su forma física es tal que compite internacionalmente con éxito en el Ironman, una de las pruebas más duras del mundo. «Hoy, con 43 años y un historial médico repleto de lesiones -algunas de consideración- tengo una estructura ósea y muscular resistente como nunca. Sin dolores y con una flexibilidad que jamás había tenido antes –asevera-. Y tengo muy claro que mi estado actual de bienestar y de forma deportiva no sólo es consecuencia del consumo del Silicium G5; soy muy consciente de que la alimentación es fundamental». Añadiendo: «Llevo años sin ponerme enfermo y sin tomar fármaco alguno; ni siquiera una aspirina. No sé lo que es tomar un analgésico ni un antiinflamatorio. Baso todo en la alimentación y en mis infusiones de plantas».
(El reportaje se publicó en el nº 178)

 

ntermedia_177_04Confirmada la farsa de los CDC: ¡las vacunas causan autismo!

En abril de 2012 denunciamos que los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) de Estados Unidos decidieron ocultar -con ayuda de científicos y asociaciones médicas corruptas, laboratorios y medios de comunicación ligados al poder- la relación entre el mercurio de las vacunas y diversas patologías neurológicas -especialmente en niños- y cómo fue perseguido con saña por ello el Dr. Andrew Wakefield tras publicar un riguroso estudio que así lo afirmaba. Pues bien, William W. Thomson, epidemiólogo de los CDC que participó en la conspiración, admitió a finales de 2014 que era verdad y pidió públicamente perdón a Wakefield por destrozar su carrera. Según confesaría «cocinó» los datos del artículo que publicó en 2004 en Pediatrics junto a otros investigadores de los CDC a fin de ocultar la relación entre el timerosal de la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) y los trastornos del espectro autista. Una sinvergonzonada que los CDC orquestaron en connivencia con asociaciones médicas profesionales, científicos corruptos, laboratorios fabricantes de vacunas, grandes medios de comunicación y la propia OMS en una campaña para evitar que las vacunas se asocien con problemas neurológicos. “El encubrimiento y la mentira -afirmaría con rotundidad Wakefield- son el modus operandi habitual de los defensores oficiales de las vacunas y sus fabricantes”.
(El reportaje se publicó en el nº 177)

 

ntermedia_177_05Lamentable sobreutilización de los productos y servicios sanitarios

La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) publicó a finales de 2014 un informe evidenciando la sobreutilización de los productos y servicios sanitarios en nuestro país hablando de despilfarro económico pero también de los efectos adversos injustificados que han contribuido a colocar la iatrogenia -perjuicios de las intervenciones médicas y sanitarias- en uno de los principales problemas de salud actuales. Según la SESPAS hay excesos a todos los niveles prescribiéndose pruebas diagnósticas innecesarias, fomentándose pruebas para la detección precoz de enfermedades sin suficiente justificación, tratamientos sin la pertinente indicación… Todo ello nos lo contaría en detalle el Dr. Enrique Bernal Delgado, coautor del informe. Según la SESPAS nuestro sistema nacional de salud sigue sin asumir la necesidad de reducir los riesgos asociados al actual consumo sanitario, inapropiado y excesivo, el exceso de diagnósticos y los numerosos tratamientos innecesarios que se pautan cuando es obvio que eso está perjudicando la salud de la población. «Dar tratamientos oncológicos carísimos a pacientes terminales añadiendo dos semanas de vida consume los recursos que se podrían haber destinado a muchos más pacientes con enfermedad en fase inicial prolongando su vida con mayor calidad» nos diría el Dr. Bernal para quien es evidente que en España «la transparencia de las administraciones sanitarias -de las actuales y de las anteriores- en materia de Sanidad brilla por su ausencia».
(El reportaje se publicó en el nº 177)

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200
Enero 2017
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