Italia: ¡pretenden obligar a los menores de diecisiete años a inocularse 10 vacunas!

El gobierno italiano pretende obligar por ley a todos los menores de diecisiete años a inocularse ¡10 vacunas! Y para forzar a los padres les dicen que los que no se vacunen no podrán acceder a las guarderías, escuelas infantiles, colegios e institutos; es más, propone imponerles fuertes multas e incluso amenaza con retirarles la custodia. La decisión ha provocado un movimiento social sin precedentes con manifestaciones por todo el país: Ancona, Bari, Bolonia, Brindisi, Catania, Florencia, Génova, Milán, Nápoles, Padura, Parma, Rimini, Turín, Trento, Roma… Y más de 130 familias han pedido ya ¡asilo! en Austria. Pues bien, líderes políticos, abogados, médicos y otros expertos están dispuestos a impedirlo por considerarlo inconstitucional además de un sinsentido porque ni la eficacia ni la seguridad de las vacunas se ha demostrado jamás.

vacunas

La ley con la que el Gobierno italiano pretende imponer que todos los niños y adolescentes del país sean inoculados con al menos diez vacunas fue aprobada a primeros de julio pasado por el Senado -tras ser bendecida por la comisión que decide si es constitucional- por 172 votos a favor, 63 en contra y 19 abstenciones y posteriormente por el Parlamento -es decir, por el pleno de diputados y senadores- con 305 votos a favor, 147 en contra y 2 abstenciones estando ausentes 175 miembros. La imposición es tan drástica que los padres que se nieguen a vacunar a sus hijos no podrán inscribirlos en las guarderías, escuelas infantiles, colegios e institutos y además se les podrá multar con entre 100 y 500 euros aunque en principio se preveían multas de hasta 7.000 por hijo y dosis. Es más, el decreto original preveía hasta la retirada de custodia de los hijos y su vacunación forzosa, propuesta que se retiró ante la enorme movilización social habida en el país de la que los medios de comunicación españoles no se han hecho el más mínimo eco.

Lo llamativo es que el decreto se declaró constitucional en junio por la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado con los votos favorables de los partidos en el gobierno –Partido Democrático, Alternativa Popular y Centristas por Europa– y Forza Italia y los votos en contra del Movimiento 5 Estrellas, Izquierda italiana-Izquierda Ecología y Libertad y La Liga Norte. Y eso que el decreto generó un movimiento social sin precedentes con manifestaciones por todo el país y la celebración en Florencia de una conferencia en la que participaron epidemiólogos, profesores, abogados y profesionales de la salud; entre ellos el gobernador de la región de Veneto Luca Zaia que considera la ley inconstitucional y Roberto Gava, médico italiano de 59 años expulsado a mediados de abril pasado de su colegio de Treviso por oponerse a las vacunas. El Movimiento Cinco Estrellas, por su parte, ha acusado directamente a la ministra Beatrice Lorenzin de venderse a las farmacéuticas. Mientras, en un acto insólito para una democracia, más de ciento treinta familias habían pedido asilo en Austria en julio pasado a fin de no tener que vacunar a sus hijos.

LAS VACUNAS EN EUROPA

En Discovery DSALUD llevamos años denunciado la medicalización de la sociedad en todos los ámbitos de la vida, especialmente de procesos naturales como el embarazo, el parto y la crianza que tantas consecuencias negativas tienen sobre la salud por los abusos e imposiciones que se realizan con el amparo de las instituciones defensoras del dominante modelo médico mecanicista basado fundamentalmente en la farmacología por imposición de la gran industria farmacéutica. De hecho los tratamientos médicos son hoy -así lo admite la propia Organización Mundial de la Salud (OMS)- la tercera causa de muerte tras los accidentes cardiovasculares y el cáncer. Y es que como ya se ha comentado en la revista muchas veces de los 3.000 tratamientos convencionales que utilizan los médicos en hospitales y clínicas solo el 11% son claramente beneficiosos, el 24% pueden ser algo beneficiosos, el 7% están entre beneficiosos y dañinos, el 5% es poco probable que sean beneficiosos y el 3% pueden ser ineficaces y/o dañinos; del otro 50% no se sabe ¡nada. Y quien así lo afirma es el British Medical Journal, órgano de la Asociación Médica Británica como puede comprobarse entrando en http://clinicalevidence.bmj.com/x/set/static/cms/efficacy-categorisations.html

Es más, un reciente estudio llevado a cabo por diez investigadores estadounidenses y franceses que se publicó hace unos meses en el Journal of American Medical Association -órgano de la Asociación Médica Americana (AMA por sus siglas en inglés)- desvela que 71 de los 222 fármacos aprobados por la FDA entre 2001 y 2010 fueron posteriormente calificados como peligrosos. Y es que una vez comercializados se descubrió que pueden provocar graves problemas de salud que incluyen daños hepáticos, cáncer e incluso la muerte. Un trabajo que demuestra una vez más que nuestras numerosas denuncias sobre el peligro de los fármacos -especialmente de los más “modernos”- están muy fundamentadas. Y sobre todo que las agencias reguladoras y los gobiernos no hacen bien su trabajo y aprueban medicamentos no ya ineficaces -la mayoría- sino encima peligrosos (lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo Un nuevo estudio lo confirma: las farmacias están cada vez más llenas de medicinas peligrosas publicado en el en nº 206).

Pues bien, la engrasada maquinaria de quienes llevan décadas imponiendo falsos dogmas científicos en el ámbito de la salud ha elevado su nivel de presión sobre los presuntos representantes de la ciudadanía para lograr vacunar a todos los menores europeos utilizando leyes que violan claramente nuestros derechos constitucionales. Y lo hacen a pesar de que no hay una sola vacuna en el mundo que haya demostrado fehacientemente prevenir una sola enfermedad. Hay ciertamente muchos trabajos sobre ellas pero ninguno que demuestre tal cosa. En cambio sí los hay que relacionan su inoculación con graves problemas de salud acaecidos inmediatamente a continuación.

En fin, poca gente lo sabe pero en estos momentos varios de los países de la Unión Europea además de Italia han impuesto ya por ley las vacunaciones. Son los casos de Francia, Portugal, Bélgica, Bulgaria, Croacia, República Checa, Grecia, Hungría, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia y Malta; a los que se afirma que en breve se sumarán Alemania, Albania, Macedonia, Montenegro y Serbia.

Países entre los que llama mucho la atención el caso de Francia porque se trata de una de las naciones en las que más alta es la desconfianza de la población hacia las vacunas: el 41% no cree que sean seguras, porcentaje muy superior a la media europea que se sitúa en el 17%.

Lo que no sorprende es que haya sido Agnès Buzyn, la Ministra de Solidaridad y Salud recién nombrada por Emmanuel Macron, la que haya propuesto elevar a 11 las vacunas obligatorias que actualmente son solo 3 porque su estrecha relación con la gran industria farmacéutica es bien conocida y se da cuenta de ella hasta en Wikipedia. Una propuesta que por cierto apoyó de inmediato en junio el profesor Françoise Bricaire -especialista en enfermedades infecciosas del Hospital Pitié-Salpêtrière- declarándose también “firme defensor de las vacunaciones”; claro que hablamos de alguien que ha recibido mucho dinero de varios laboratorios fabricantes de vacunas entre los que están Sanofi Pasteur MSD, Pfizer y Novartis.

Nos hallamos en suma ante la misma lógica belicista que hace más de un siglo se impuso en la Medicina. Primero se organizó la “guerra contra los microbios” y luego la “guerra contra el cáncer”. Ambas fracasaron y ahora el mundo se enfrenta a la resistencia a los antibióticos por los microbios y al aumento imparable de casos de cáncer en todo el mundo no habiendo un solo protocolo oncológico que logre más allá de una supervivencia extra de dos meses (algo encima más que discutible). Y como la sociedad sigue sin enterarse de la verdad la industria ha orquestado ahora la “guerra contra los antivacunas”. Es decir, se ha decidido descalificar, injuriar y difamar a quienes niegan la eficacia de las vacunas y denuncian su peligrosidad en lugar de demostrar que funcionan y son inocuas. La estrategia es simple: tales “verdades” se dan por demostradas -aunque jamás haya sido así- y quienes las niegan son vilipendiados y perseguidos como herejes por la Inquisición Médica.

Y tal estrategia se está implantando en todo el mundo salvo en el país con mayor nivel cívico, cultural, educativo y económico del mundo: Suiza. Porque en el país helvético las vacunaciones forzosas han sido rechazadas ya por el Parlamento 7 veces. Las mociones se presentaron entre 2015 y 2016 y fue la Federación Nacional de Salud la que envió un informe al Comité Nacional explicando que esas propuestas violarían la constitución. Los detalles de las mociones y el informe pueden consultarse en www.thenhf.se/riksdagen-rostade-nej-till-alla-vaccinmotioner

VACUNAS POR DECRETO

Pero volvamos al decreto italiano que, publicado en el Boletín Oficial del 7 de junio de 2017, se apoya en la recomendación de la OMS de mantener la cobertura de vacunación en torno al 95% y en el tópico mil veces repetido pero jamás demostrado de que “la vacunación representa la forma más eficaz y segura de proporcionar una prevención adecuada que beneficia no solo a los individuos vacunados sino también a los no vacunados (inmunidad de grupo)”. De ahí que el decreto declare que “se considera llegado el momento de reintroducir en todo el territorio nacional vacunas obligatorias para acceder a todos los niveles escolares”.

¿Que en realidad se trata de presuntas vacunas para prevenir enfermedades cuya prevalencia es ridícula y por tanto la vacunación no se justifica? No importa. ¿Que pueden provocar problemas de salud a los vacunados? Tampoco. Cada vacuna es dinero que las farmacéuticas ganan sin esfuerzo y mientras la gente crea que previenen esas enfermedades no habrá problema. Aunque tras vacunarse mucha gente termine sufriéndolas ya que la industria se ha asegurado de “aclarar” que son eficaces entre un 95% y un 98% para así dejar margen de explicación a las víctimas. Y si algún lector lo duda moléstese en preguntar sobre su eficacia a quienes se vacunan de la gripe… y terminan sufriéndola.

Y es que no estamos ante una cuestión de salud sino ante un mero negocio. Francia ha creado ya por ejemplo un fondo nacional para vacunas de cien millones de euros al año para el periodo 2017-2019. Y va a destinar 200.000 euros a programas de “educación e información” para el próximo curso. Decreto que comienza estableciendo que las vacunas serán obligatorias “con el fin de garantizar la protección de la salud pública y el mantenimiento de la seguridad epidemiológica adecuada” y “garantizar el respeto de las obligaciones asumidas en el ámbito europeo e internacional para los niños de entre cero y 16 años” (tiene el decreto aprobado y los informes en www.senato.it/leg/17/BGT/Schede/Ddliter/47655.htm).

¿Y qué vacunas quieren imponerse? Pues inicialmente se proponían 12 pero finalmente serán diez en dos inoculaciones: una hexavalente para la polio, la difteria, el tétanos, la hepatitis B, la pertussis y la Haemophilus influenzae tipo B y una tetravalente para el sarampión, la rubéola, las paperas y la varicela. Además se recomiendan otras cuatro “gratuitas” -es decir, que paga el estado porque la industria no regala nada- para los  meningococos B y C, los neumococos y el rotavirus.

Y solo se establecen dos posibles excepciones a la vacunación forzosa: demostrar que no se necesita al estar el niño inmunizado “como resultado de una enfermedad natural” y “en caso de peligro demostrado para la salud por sus condiciones clínicas específicas que deberán estar documentadas y certificadas por el médico de cabecera o el pediatra”. Solo que, ¿cómo va un médico a certificar posible peligro específico antes de que alguien sea vacunado por primera vez?

En cuanto a las represalias que podrán tomarse contra los padres o tutores con responsabilidad parental que se nieguen a vacunar a sus hijos o representados el decreto original preveía multas de entre 500 y 7.000 euros pero finalmente se ha quedado entre 100 y 500 euros porque se pretende “disuadir” y no castigar.

El decreto añade: “Una vez finalizado el plazo contemplado en el apartado 4 la autoridad sanitaria local con competencia territorial deberá informar sobre el incumplimiento de la obligación de vacunación de modo que la Fiscalía ejerza ante el Tribunal de Menores los eventuales cumplimientos de su propia competencia”. Retorcida formulación que según los activistas que se oponen al decreto permitirá que  cualquier juez pueda retirar discrecionalmente la custodia a los padres que se nieguen a ello durante el tiempo necesario para vacunar mientras a sus hijos, algo que al parecer ya ha sucedido en las últimas semanas en dos casos, uno de ellos en Calabria.

Es más, los métodos coercitivos incluyen a los médicos ya que se propone retirar la licencia para ejercer la profesión a todos los que se opongan públicamente a las vacunaciones y/o pongan de manifiesto sus riesgos. De hecho ya se ha expulsado al Dr. Roberto Gava del Colegio de Médicos de Treviso por haber publicado libros sobre los riesgos de las vacunas y reclamado mayor prevención, algo ante lo que algunos “colegas” carentes de ética mostraron públicamente su satisfacción afirmando que su comportamiento era “poco ético y poco científico”; es más, hubo quien llegó a aseverar que a veces “el derecho a la libre expresión mata al derecho a la salud”. Lo curioso es que el represaliado, el Dr. Gava, ni siquiera está en contra de las vacunas, solo propone informar antes de forma correcta de sus posibles riesgos. Pero los colegios médicos en Italia están bien “aleccionados” y ya se ha abierto también expediente disciplinario al Dr. Darío Miedico, especialista en Medicina Legal que asesora a familias con daños provocados por las vacunas. Y se esperan nuevos expedientes. Porque ya se sabe que la mejor manera de demostrar una verdad científica es quitar del medio a quienes no la aceptan ciegamente.

LA SOCIEDAD SE REBELA

“Y sin embargo se mueve”, se dice que respondió Galileo cuando le obligaron a desdecirse y reconocer que son los planetas y las estrellas las que giran alrededor de la Tierra y no ésta alrededor del Sol. Y otro tanto pasa en este caso: la verdad oficial le ha sido impuesta a la sociedad y sin embargo, aún así, ¡ésta se mueve! Especialmente la más informada, formada y consciente de lo que implican las vacunaciones. Ciudadanos decididos a no cruzarse de brazos porque desde que se tuvo conocimiento del proyecto son numerosas las familias, asociaciones y organizaciones ciudadanas que se han movilizado en contra. De hecho se ha creado una Coordinadora Nacional para la Libertad de Elección (Coordinamento Nazionale per la Libertà di Scelta) que aglutina a numerosas organizaciones –COMILVA, Medicina Democrática, Movimiento contra el Autismo, Fundación Marco y Andrea, Comités territoriales por la Libertad de Vacunación, Comité de Padres por la Libertad de Elección- y organiza actividades y movilizaciones de oposición al decreto postulando la vacunación no coercitiva. Es decir, ¡que se vacune solo quien quiera sin imposiciones autoritarias!

Cabe añadir que según el portal de información médica sobre vacunas y medicamentos de la Sociedad Italiana de Higiene (www.vaccinarsi.org/inprimopiano/2016/12/12/segnalazioni-sospette-reazioni-avverse-vaccini-19-relazione-canale-verde.html) en la región italiana de Veneto existe una ley de transparencia gracias a la cual podemos saber que solo en 2015 se reportaron en esa región 925 casos de reacciones adversas a las vacunas de las que 31 fueron graves. Y se sabe asimismo que en los últimos 23 años hubo en ella 17.094 casos de efectos secundarios negativos, 533 de ellos graves. ¡Solo en esa región! Hablamos de personas sanas -la mayoría jóvenes- a las que se destrozó la vida ¡en nombre de la prevención y la seguridad públicas! Lo que explica que su Gobernador, Luca Zaia, haya advertido ya que recurrirá la ley ante el Tribunal Constitucional.

Debemos aclarar que el caso de Veneto es excepcional y que el Gobierno italiano no informa de los efectos adversos de las vacunas. Lo denunció la asociación de consumidores Codacons que de hecho tuvo que recurrir a la justicia para conseguir los datos de los efectos “colaterales” que provocaron en los últimos años y  ahora recoge firmas para oponerse al decreto. Y es que según los datos de la propia Agencia Italiana de Medicamentos tras las campañas de vacunación de 2014, 2015 y 2016 se registraron en Italia 21.658 reacciones adversas. Siendo 454 los casos graves con daños neurológicos de los que cinco recién nacidos vacunados prematuramente murieron. Indicando además que entre 2005 y 2015 aumentó un 40% el número de casos de niños con déficit de desarrollo neurológico. +

En suma, todo indica que las vacunas provocan muchos más daños de los que aseguran prevenir; luego no se justifican en absoluto.

MOVIMIENTO ORGANIZADO

Según la Coordinadora Nacional para la Libertad de Elección (https://coordnazionale.wixsite.com/cnls) “la vacunación obligatoria es una medida anacrónica, innecesaria (ya que actualmente no existe emergencia médica), una falta de respeto a las libertades individuales y algo no apoyado en la evidencia científica“. Añadiendo que el decreto gubernamental “viola el principio de libre determinación y los derechos individuales consagrados en el artículo 32 de la constitución”.

La coordinadora denunció por ello el lanzamiento de la campaña publicitaria que a nivel nacional puso en marcha el Gobierno para promover las vacunaciones de modo alarmista y desacreditando las posiciones críticas. Como denunció también el hecho de que cada vez es más difícil para demostrar la relación causal entre las vacunas y los daños que causan porque el Ministerio de Salud rechaza sistemáticamente toda solicitud de petición de información en ese sentido.

Afortunadamente el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó en junio pasado una sentencia que podría ser importante ya que según dice en ella “la enfermedad provocada por una vacuna defectuosa puede acreditarse aún sin pruebas científicas irrefutables sobre la base de indicios sólidos, concretos y concordantes; como la proximidad temporal entre su administración y la aparición de la enfermedad, la falta de antecedentes médicos personales y familiares y si se ha registrado un número significativo de casos de una enfermedad tras administrar la vacuna“.

La sentencia se dictó con motivo de la denuncia que una familia presentó contra Sanofi-Pasteur porque tras inocularse un joven sano la vacuna contra la hepatitis B desarrolló una esclerosis múltiple que un año después -en 2011- le llevaría a la muerte. Los tribunales franceses rechazaron inicialmente la demanda aduciendo que no se había probado “la relación de causalidad”, argumentación que siempre alegan los laboratorios y los jueces admiten por norma. Y es que ya se sabe que si un niño o adolescente sano recibe una vacuna y a las pocas horas, días, semanas o meses sufre graves efectos secundarios o una enfermedad inexplicable ¡puede deberse a cualquier causa y no a la vacuna! Así lo alegan los fabricantes de vacunas y fármacos y así lo asumen nuestros jueces y magistrados, siempre comprensivos con los económicamente poderosos.

 VIOLACIONES DE DERECHOS

Pero prosigamos: la Coordinadora Nacional para la Libertad de Elección recuerda sobre todo esto que “no hay ningún estudio a doble ciego independiente que muestre los efectos sobre la salud humana a corto, medio y largo plazo del aumento progresivo de la carga vacunal, especialmente cuando se administran dosis múltiples”. Pero, claro, hacer estudios comparativos sobre las vacunas implicaría cuestionar la verdad científica impuesta sobre ellas y eso no es aceptable ni para las autoridades ni para los laboratorios. En fin, digamos a modo de resumen que para esa coordinadora el decreto italiano…

…vulnera el derecho a la libertad de atención médica.

…vulnera el derecho a la elección de tratamiento.

…vulnera el derecho a la educación ya que puede dejar sin ella a muchos niños y adolescentes.

La coordinadora denuncia además que la Agencia Italiana de Medicamentos…

no evalúa la eficacia real de las vacunas y por tanto no puede justificar que su uso masivo proteja a la sociedad de posibles pandemias.

…ignora los numerosos estudios que documentan las reacciones adversas de las vacunas y no hace evaluaciones correctas de sus riesgos, especialmente en el caso de las administraciones múltiples.

…no cumple las normas de transparencia a la hora de informar sobre las vacunas.

…criminaliza y persigue a los médicos que  informan sobre los daños de las vacunas con campañas de difamación en los medios. Y,

…no evalúa adecuadamente los conflictos de intereses entre las empresas farmacéuticas y los miembros del sistema nacional de salud y los organismos responsables de la supervisión; especialmente en lo que se refiere a la vigilancia postcomercialización de medicamentos y vacunas. De hecho la Autoridad de Defensa de la Competencia denunció en un informe de mayo de 2016 que el mercado de vacunas es un oligopolio.

Todo esto -y mucho más- viene denunciándolo nuestra revista desde hace muchos años -puede comprobarlo pinchando en www.dsalud.com/reportajes/el-peligro-de-las-vacunas- y de ahí que la coordinadora haya puesto en marcha una serie de iniciativas cuyo objetivo es defender:

-La libertad de elección de vacunación.

-La protección del derecho a la educación.

-La protección de la familia respetando el derecho a decidir de los padres.

-La autonomía de los médicos para que aconsejen libremente según sus conocimientos y convicciones.

-La creación -y actualización permanente- de protocolos que permitan identificar los efectos adversos de las vacunas y sus contraindicaciones.

-La publicación de los datos de vigilancia de las vacunas con regularidad y transparencia.

-La transparencia de los mecanismos de farmacovigilancia creando comités de control permanentes con participación activa de la ciudadanía.

-La actualización periódica de la evaluación de riesgos de las vacunas según las dosis.

-El establecimiento de una vigilancia activa de las vacunas y facilitar la notificación de las reacciones adversas.

-El establecimiento de un sistema de investigación pública, independiente y libre de conflictos de intereses que investigue la seguridad y eficacia de las vacunas.

-Imponer a los laboratorios la obligación de trasmitir a la Agencia Italiana de Medicamentos y a sus comités y organismos competentes los datos de control y seguimiento postcomercialización de todos sus medicamentos y vacunas.

MANIFESTACIONES EN TODA ITALIA

En cuanto a las manifestaciones diremos que tuvieron lugar en numerosas ciudades italianas -Ancona, Aosta, Bari, Bolonia, Brindisi, Cagliari, Catania, Cesena, Florencia, Génova, Lecce, Marina di Carrara, Milán, Nápoles, Padua, Parma, Perugia, Pescara, Rimini, Roma, Savona, Turín, Trento y Udine- con asistencia de decenas de miles de personas a pesar de lo cual fueron silenciadas o minimizadas por todos los grandes medios de comunicación, tanto “conservadores” como “progresistas”. Es más la Orden Nacional de Periodistas (Ordine dei Giornalisti) organizó en Siena el 15 julio un curso nacional en el que se explicó a los informadores cómo deben tratar las noticias de salud y medicina. Sin comentarios.

Claro que quizás el Gobierno se puso nervioso ante el acto que celebró el 3 de junio en Florencia la Asociación de Estudio e Información sobre la Salud (Associazione Studi e Informazioni sulla Salute) y la editorial Edizioni Terra Nuova con el lema La libertad de curación: una opción europea. Cómo informar de forma consciente a la ciudadanía en materia de salud en el que hablaron ante los 600 asistentes seis conocidos expertos que no dejaron indiferente a nadie.

-El Dr. Roberto Volpi, epidemiólogo, especialista en estadísticas de salud, autor de numerosos artículos y ensayos sobre política sanitaria y sistemas de información, diseñador del Centro Nacional de Documentación y Análisis de la Infancia y la Adolescencia y exdirector de la Oficina de Planificación de la Salud de Florencia denunció que los datos que el Ministerio de Salud dio a conocer para justificar su campaña de miedo y el decreto son incorrectos, fraudulentos y contradictorios. Volpi aseguró que se modificaron parámetros básicos y se ocultaron datos entre otras maniobras. Añadiendo que no hay ni epidemia ni de sarampión, ni de paperas, ni de rubéola que son los principales motivos con los que se ha intentado justificar el decreto.

Roberta Lanfredini, profesora de Filosofía Teórica de la Universidad de Florencia, dictó una ponencia titulada El dogma contra los críticos. Algunas reflexiones epistemológicas en la que explicó que es falsa la extendida convicción de que la ciencia es “el reino indiscutible de la objetividad”. A su juicio se trata de una visión simplista y parcial agregando que la eficacia del método científico exige de hecho la  discusión crítica y la postulación de hipótesis alternativas. Las tesis no contrastadas dan solo lugar a dogmas no científicos.

-Fausto Gianelli, miembro de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, dedicó su intervención a explicar que el decreto va en contra del artículo 32 de la Constitución italiana que establece la inviolabilidad de la integridad física y por tanto es  inconstitucional.

Luca Poma, periodista, autor de un libro en el que denuncia la medicalización de la infancia y portavoz de la campaña ¡Manos fuera de los niños! tuvo una intervención muy crítica afirmando que la supuesta “medicina basada en la evidencia” no es tal y se haya además en manos de grupos con intereses partidistas. Ilustrando cómo en internet y en las revistas científicas pueden encontrarse numerosos ejemplos de ambigüedad e imprecisión sobre los medicamentos.

Pier Giorgio Duca, profesor de Estadística Médica y Biometría de la Universidad de Milán y presidente de Medicina Democrática, se centró en la importancia de la participación ciudadana a la hora de promover la salud a fin de contrarrestar la tendencia del capital y del sistema para apoderarse del papel del médico. Y,

Ivan Cavicchi, profesor de Sociología de la Salud en la Facultad de Medicina de la Universidad de Roma  Tor Vergata y experto en políticas de salud aseguró por su parte que la coacción es siempre un error que hace que la gente pierda su confianza en las instituciones por lo que hizo un llamamiento a la resistencia para velar por los derechos humanos y la libertad de elección y atención médica. Asimismo criticó la ciencia dogmática y denunció el peligro de quienes la consideran un valor absoluto y creen que los ciudadanos corrientes no tienen derecho a opinar. “La ministra Lorenzin ha dicho que tenemos que volver a educar a la gente para la ciencia; en cambio yo creo que es exactamente lo contrario: hay que reeducar la ciencia a la complejidad social -diría Cavicchi-. Este decreto es desconcertante por su nivel de simplificación, por la improvisación y sobre todo por su bajo nivel científico. Es una paradoja querer imponer todas las vacunas del mundo en nombre de la ciencia… mintiendo en nombre de la ciencia”.

Y añadió: “No hay ni epidemias, ni urgencia, ni evidencias epidemiológicas. Lo que hay es un decreto que quiere imponer diez vacunas violando derechos fundamentales consagrados por la constitución. ¡Y quién sabe por qué, Italia quiere exportar este modelo a todo el mundo! Quieren obediencia y nosotros les ofrecemos desobediencia de forma constructiva. Su idea de la ciencia no nos convence y proponemos una nueva idea de ciencia cuya base es la relación entre la medicina y la sociedad”.

DESOBEDIENCIA EN LAS INSTITUCIONES

Y la contestación no acaba aquí porque a las movilizaciones de la sociedad civil se han sumado otros actos de rebelión institucional. De hecho hay ya autoridades educativas en pie de guerra que se niegan a hacerse responsables del control vacunal. Es el caso de Sonia Lulli, decana del Instituto Comprensivo de Como Norte, según la cual “los líderes escolares se están organizando para contrarrestar esta decisión y devolver la pelota a las autoridades sanitarias. Estamos abrumados por el acoso burocrático, por un millar de obligaciones y responsabilidades. La de las vacunas es una tarea onerosa y poco asumible en muchos aspectos”.

El ya citado presidente de la región de Veneto, Luca Zaia, es igualmente duro ante el decreto: “Al grito de alarma de los padres no se responde con multas e informes a la fiscalía. Eso únicamente va a provocar la insurgencia de las familias y alteraciones en las buenas prácticas de vacunación. La verdadera prevención comienza escuchando a las madres y los padres, y aumentando la información precisa, científica e integral”.

Y lo mismo cabe decir del Consejo de la Provincia Autónoma de Bolzano -que ya ha votado en contra de las medidas coercitivas del decreto- y de la Consejera de Educación y Cultura del Valle de Aosta y líder de ALPE (Autonomía Libertad Participación Ecología) Chantal Certan.

Es más, en Tirol del Sur -región especialmente sensible a los temas de salud y medio ambiente en la que los índices de vacunación son particularmente bajos- más de ciento treinta familias han anunciado que pedirán asilo en Austria para no vacunar a sus hijos. Lo dio a conocer Reinhold Holzer, personaje que se hizo famoso en los años noventa cuando escapó al país vecino con su esposa y cuatro hijos durante una anterior resolución de obligatoriedad de vacunar en Italia. Holzer, especialista en Bioconstrucción, explicaría que “los padres ya han escrito al presidente italiano Mattarella, al austríaco Van der Bellen y al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra. El asilo no lo piden solo los que huyen de la guerra sino también los que se ven privados de sus derechos humanos”.

Finalizamos haciéndonos eco de la petición que el Foro Europeo para la Vigilancia de las Vacunas ha dirigido al Parlamento Europeo, a la Comisión Europea y al Consejo de la Unión Europea a través de la plataforma Change.org y que con el título Respetar, promover y proteger la libertad de vacunación informada en toda Europa reivindica lo siguiente:

  1. Abolir las vacunaciones obligatorias en toda Europa ya que constituyen una violación de los derechos humanos universales.
  2. Que la vacunación obligatoria no se introduzca nunca en ningún país en los que actualmente están recomendadas.
  3. Que se aplique el Principio de Precaución en caso de vacunación en Europa.
  4. Que los ciudadanos europeos se beneficien de libertad absoluta de elección y del consentimiento informado.
  5. Que se establezca un sistema europeo de comunicación de efectos adversos de vacunas efectivo e independiente.

El documento presentado recuerda que en 2016 se estimaba que estaban ya a favor de la libertad de vacunación informada unos 400 millones de europeos.

La petición recuerda que cualquier tratamiento involuntario o forzado –y eso hace el decreto aprobado en Italia- viola la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, la Convención de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, la Convención del Consejo Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y la dignidad del ser humano en relación con las aplicaciones biológicas y médicas, la Carta de Derechos de los Pacientes Europeos, el Convenio Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas y el Código de Nüremberg (sobre experimentación médica, acordado tras la Segunda Guerra Mundial).

El documento finaliza recordando que aunque no se han hecho estudios significativos para comparar la salud de niños vacunados y no vacunados se disponen cada vez de más trabajos que sugieren que los niños no vacunados disfrutan de mejor salud que los vacunados. Mencionando concretamente tres fuentes en las que pueden consultarse algunos de ellos: La elección vacunal es un derecho humano (www.vaxchoicevt.com/science/studies-comparing-vaccinated-to-unvaccinated-populations), El Consejo Internacional médico sobre vacunación (www.vaccinationcouncil.org/quick-compare-2) y el reportaje  Vaccine Free Children are Healthier (Los niños libres de vacunas están más sanos): (www.vaccinationcouncil.org/quick-compare-2). La petición se puede compartir, firmar o comentar en el enlace www.change.org/p/european-parliament-european-commission-council-of-the-european-union-respect-promote-and-protect-freedom-of-informed-vaccination-consent-throughout-europe.

Terminamos indicando que el mes pasado la revista publicó precisamente un artículo titulado Los niños no vacunados gozan de mejor salud que los vacunados haciéndose eco del trabajo recién aparecido en Journal of Translational Science con el título Pilot comparative study on the health of vaccinated and unvaccinated 6- to 12-year-old U.S. children (Estudio piloto comparativo sobre la salud de niños norteamericanos vacunados y no vacunados de entre 6 y 12 años). Trabajo según el cual los niños vacunados son menos propensos a padecer varicela y tosferina pero tienen más probabilidades de padecer neumonía, otitis media, alergias y -mucho más grave aun- problemas de desarrollo neuronal. Así se infirió al menos tras comparar la salud de 261 niños no vacunados con la de 405 vacunados encendiendo una vez más el debate entre quienes defienden su eficacia y seguridad, quienes no la niegan pero sí la forma en que se fabrican e inoculan y quienes afirman que no previenen nada y además son muy peligrosas pudiendo dar lugar a numerosas patologías.

 

Jesús García Blanca

Este reportaje aparece en
DSALUD 207
207
Septiembre 2017
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