Vergonzoso abuso de los aparatos sanitarios emisores de radiaciones

El multimillonario Amancio Ortega donó hace unas semanas 320 millones de euros para que los hospitales españoles pudieran adquirir “equipos de última generación” para la detección y tratamiento radioterápico del cáncer; básicamente mamógrafos digitales con tomosíntesis y aceleradores lineales avanzados. Sin embargo se trata de aparatos que ya dan lugar a un uso indiscriminado que ha llevado al sobrediagnóstico y a la absurda irradiación de millones de personas sanas. Algo grave porque estos aparatos, aun emitiendo menos radiaciones dañinas que los antiguos, también pueden provocar cáncer y otras muchas patologías. Es más, en muchos casos los supuestos beneficios de esa tecnología son marginales.

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Los equipos para la detección y tratamiento radioterápico del cáncer donados al sistema sanitario por Amancio Ortega pueden dar lugar a un uso indiscriminado que lleve al sobrediagnóstico y a la irradiación de millones de personas sanas.

Los “equipos de última generación” donados por Amancio Ortega -básicamente mamógrafos digitales con tomosíntesis y aceleradores lineales avanzados- también pueden provocar cáncer y otras muchas patologías aun emitiendo menos radiaciones dañinas que los antiguos.

Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos no se ha demostrado que una mamografía en tres dimensiones (3D) sea más útil que una en 2D y permita evitar falsos positivos.

Las mamografías ni previenen el cáncer de mama ni la detección temprana ayuda a superarlo mejor sino que, por el contrario, ambas contribuyen a aumentar el número de casos.

“Amancio Ortega se ha dedicado toda su vida a ganar dinero y no creo que regale nada sin esperar algo a cambio. A mi juicio se trata de una operación de marketing con campañas mediáticas en cada donación”, afirma la presidenta de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública en Galicia Luisa Lores Aguín.

La Asociación Española contra el Cáncer está en manos de los propietarios o altos representantes de la Banca March, Acciona y la Fundación Garrigues. ¿Qué hacen tales personas atendiendo a los pacientes con cáncer?”, pregunta Luisa Lores.

“Existen muchos trabajos que confirman la relación entre la privatización y mercantilización de la sanidad y la cirugía innecesaria”, denuncia la Dra. Luisa Lores.

Es hora de recuperar el sentido común y de que los médicos vuelvan a conocer a sus enfermos, a palparlos, a saber cómo viven, qué les preocupa, qué comen y beben, cómo duermen, cómo les va en la familia o en el trabajo, a qué tóxicos están sometidos… Porque todo ello determina en gran medida su salud y no se resuelve con fármacos”, asevera Luisa Lores.

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Septiembre 2017
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