Temas destacados del año 2013

ntermedia_166_02Los chemtrails son fumigaciones tóxicas que nos están envenenando

Desde hace años numerosos aviones fumigan a gran altura los cielos del mundo dejando una serie de estelas blanquecinas que terminarían conociéndose como chemtrails -en realidad fumigaciones tóxicas- y darían lugar a todo tipo de especulaciones sobre su contenido; especialmente porque los organismos internacionales y los gobiernos de los países industrializados optaron por ignorar toda pregunta sobre ello y mantenerse en silencio. Pues bien, todo indica que forman parte de un programa de control climático de impacto incalculable para el medio ambiente y la salud vendido a la opinión pública como medio inevitable para evitar el calentamiento global. Al menos así lo denuncia la asociación Terra SOS-tenible -promotora de la plataforma cívica Guardacielos– que solicitó al Parlamento Europeo una investigación independiente según nos explicó su presidenta y portavoz, Josefina Fraile, añadiendo: “Algunos países se han propuesto manipular el clima tras desarrollar la tecnología para ello. Porque la gente lo ignora pero algunos están ya en disposición de generar artificialmente nieblas, nubes, lluvia, diluvios, granizo, rayos, nevadas, huracanes… y también de hacer lo contrario: deshacer nieblas o huracanes, impedir que lleguen frentes de lluvia, granizo o nieve para provocar sequías prolongadas…” Cabe añadir que en todas las zonas objeto de fumigaciones tóxicas se ha encontrado aluminio, bario, estroncio, titanio, celsio y otros metales tóxicos además de fibras de origen sintético, bacterias y productos orgánicos.
(El reportaje se publicó en el nº 166)

 

ntermedia_166_06Notables propiedades terapéuticas de los licuados vegetales

La diferencia entre un licuado vegetal y un zumo es que el primero es integral e incluye por tanto la parte fibrosa, algo importante ya que en muchos casos las hojas contienen más nutrientes que las raíces. Licuados que pueden hacerse de plantas, verduras, hortalizas, algas, frutas, legumbres, semillas, especias o frutos secos permitiendo obtener todos los nutrientes que el organismo necesita: ácidos grasos, proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y oligoelementos de propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas. Una auténtica fuente de salud ya que las verduras crudas aportan todos los nutrientes que precisa el cuerpo a excepción de la vitamina B12 que debe obtenerse con la ingesta de huevos. Es más, basta ingerir a diario suficientes verduras crudas para obtener todas las proteínas que el cuerpo necesita con la ventaja de no estar alteradas por el calor como ocurre al freír, cocer o asar la carne. Cabe añadir que consumir verduras crudas disminuye el riesgo de padecer cáncer, especialmente en el aparato digestivo. Y que fitonutrientes como el resveratrol, el licopeno, la capsaicina y la alicina -así como muchos otros- inhiben las vías de expresión de potentes factores inflamatorios y cancerígenos; como el factor NF-kB, la proteína activadora AP-1, la quinasa JAK-STAT y la COX-2. Eso sí, como los licuados vegetales suelen ser amargos lo aconsejable es mezclarlos con frutas que además de dulzor aporten sus propios nutrientes -en especial los cítricos- y contribuyan a que la bebida sea menos densa o pastosa.
(El reportaje se publicó en el nº 166)

 

ntermedia_165_05Cómo eliminar los metales pesados del organismo

La necesidad de desintoxicarnos para mantener o recuperar la salud es en nuestros días una necesidad más que una mera opción dada la brutal contaminación que padecemos. ¿Y cómo? Pues haciendo uso de quelantes. Si es preciso mediante goteo endovenoso aunque en principio basta ingerir algunos de los agentes naturales que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición. No se olvide que la quelación ayuda a limpiar el cuerpo de radicales libres, reduce el nivel de metales tóxicos, reinstaura la actividad enzimática de la pared arterial afectada por la toxicidad de algunos metales, reduce los depósitos patológicos de calcio en el interior de las arterias y otros lugares y disminuye el nivel de agregación de las plaquetas, factor importante en la formación de coágulos y trombos. Cabe agregar que hay sustancias indispensables en todo tratamiento quelante porque limitan la acción catalizadora de los metales pesados tóxicos reduciendo así el daño que provocan: las vitaminas E y B13 (ácido orótico), los carotenos, el zinc, el cobre, el selenio, la coenzima Q10, los ácidos grasos esenciales, diversos aminoácidos, el sulforafano de las crucíferas, el vinagre de manzana, el centeno, el arroz integral y los alimentos ricos en pectinas, histidina y glutatión.
(El reportaje se publicó en el nº 165)

 

ntermedia_164_06Virtudes terapéuticas del limón

El limón contiene abundantes flavonoides, betacarotenos, terpenos y ácidos de propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, alcalinizantes, quelantes, hipoglucémicas, hipolipemiantes, antihipertensivas, antiateroscleróticas, antitrombóticas, antiestresantes, neuroprotectoras, antiálgicas, antibióticas, antivirales, antifúngicas, antiprotozoarias y anticancerígenas. De ahí que esté constatada su eficacia en muy distintas patologías de diferente etiología y gravedad, cáncer incluido. Las flavononas, por ejemplo, son anticancerígenas al inhibir enzimas que regulan la actividad celular, el acceso de carcinógenos a los tejidos críticos y estimular enzimas que llevan a las células cancerosas a la apoptosis. Y la pectina del limón absorbe parte de las grasas activando la segregación de sales biliares -lo que tiene un efecto reductor sobre el colesterol total en sangre- y disminuye la liberación de la glucosa entrando ésta más lentamente en la sangre -de ahí que sea útil para los diabéticos-. Además actúa como un eficaz quelante al arrastrar fuera del organismo toxinas, metales pesados y radionucleidos. Agregaremos que el D-limoneno es antiangiogénico, inhibe la proliferación tumoral, disminuye la metástasis y promueve la apoptosis. Y que los flavonoides no solo actúan como antioxidantes e inhibidores de las enzimas implicadas en la generación de eicosanoides pro-inflamatorios y modulación de otras moléculas pro-inflamatorias sino que parecen modular la expresión de genes proinflamatorios. Ahora bien, la mayor parte de los zumos de limón comerciales carecen de las propiedades terapéuticas del zumo de limón natural recién exprimido, entre otras razones porque los fabricantes suelen utilizar enzimas -como la naringinasa- para degradar la naringina y la hesperidina y evitar así su sabor amargo pero eso le hace perder sus propiedades benéficas.
(El reportaje se publicó en el nº 164)

 

ntermedia_163_01La intolerancia al pan y a los productos hechos con trigo es cada vez mayor

El trigo que se cultivaba hace solo 50 años apenas se comercializa ya; el que hoy se cultiva y consume masivamente en el mundo pertenece a un solo grupo de las 25.000 variedades existentes: las denominadas HYV (High Yield Varieties) o variedades de alto rendimiento. Hablamos de un trigo hexaploide cuyo ADN contiene 42 cromosomas, una plasticidad genética tan extraordinaria que permite obtener miles de variantes. De hecho contiene ¡seis veces más genes que el genoma humano siendo capaz de producir la friolera de 24.000 proteínas distintas! Trigo híbrido no desarrollado de forma natural por los campesinos sino en laboratorios de investigación biológica con el objetivo de incrementar su rendimiento y la resistencia a los elementos climatológicos y a los patógenos. Modificaciones biológicas que alteraron su genoma de tal manera que su ADN fabrica novísimas proteínas desconocidas para nuestro organismo. Lo que hace por ejemplo que su alto contenido en amilopectinas genere continuos y sucesivos cambios de hiperglucemia a hiperinsulemia que pueden derivar en hipoglucemia, que sus gliadinas y el gluten provoquen reacciones autoinmunes que pueden dar lugar a muy diversas patologías y que algunas de sus proteínas se transformen en los intestinos en neurotoxinas y excitotoxinas que afectan a las neuronas cerebrales provocando patologías del sistema nervioso. En realidad ningún órgano o sistema está a salvo de sus posibles efectos perniciosos.
(El reportaje se publicó en dos partes en los números 163 y 164)

 

ntermedia_163_04La experimentación con animales es tan cara como inútil

La experimentación con animales para prever el desarrollo de enfermedades en seres humanos y comprobar la toxicidad o eficacia de medicamentos y otros productos terapéuticos es en realidad tan cara como inútil. Se sabe desde hace tiempo y ha sido denunciado muchas veces pero en 2013 lo corroboró parcialmente un estudio titulado Las respuestas genómicas en modelos con ratones imitan de manera deficiente las enfermedades inflamatorias humanas publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences por un consorcio de investigadores. Los autores -más de 40 de veinte centros diferentes- aseveran en él que al menos en las enfermedades inflamatorias -que incluyen la diabetes, el asma o la artritis, entre otras- los fármacos desarrollados a partir de modelos con ratones son totalmente ineficaces. Es pues absurdo e inadmisible que cada año se empleen más de 30 millones de animales en laboratorios de todo el mundo -muchos de ellos con genes alterados, modificados o “prestados” de otras especies para ser obesos, hipertensos, longevos, padecer alzheimer, ser fluorescentes o trinar como los pájaros- porque el 95% de los productos que parecieron eficaces en animales no tuvieron luego utilidad clínica en humanos. He aquí un dato significativo: los fármacos desarrollados a partir de la experimentación en ratones han tenido una tasa de fracaso del 100% en casi 150 ensayos clínicos en seres humanos. Y es que los roedores y los humanos responden de manera diferente a los procesos inflamatorios y a sus tratamientos y por eso los fármacos basados en ellos no funcionan en nosotros.
(El reportaje se publicó en el nº 163)

 

ntermedia_163_03Sorprendentes propiedades de la apigenina en cáncer

La apigenina, nutriente de la familia de las flavonas presente en frutas y verduras, inhibe la enzima xantina-oxidasa encargada de transformar las purinas en ácido úrico y es pues eficaz para evitar su acumulación pero es que además es antioxidante, antiinflamatoria, antiespasmódica, ansiolítica y anticancerígena. Pareciendo ser particularmente eficaz frente a las células cancerosas de mama, pulmón, colon, tracto digestivo, ovarios, próstata y piel. La genetista molecular Andrea Doseff, coautora de un reciente estudio sobre ella, ha llegado a decir públicamente que es “la kryptonita que puede acabar con los superpoderes de las células cancerosas”. Y no sólo eso: los investigadores consideran que puede ser eficaz en todas las patologías que se ven afectadas por procesos oxidativos, incluyendo los trastornos cardiovasculares y neurológicos. Pues bien, este bioflavonoide anticancerígeno está presente en vegetales como el apio, las cebollas, el perejil, el tomillo, la hierbabuena, la manzanilla, la menta, la cola de caballo, la melisa, la verbena y el espino blanco -entre otros- así como en algunas frutas como el pomelo, las naranjas o las manzanas. Y se sabe que puede interactuar con unas 160 proteínas implicadas en tres procesos importantes: la activación de las GTPasa, el proceso de transporte de membrana biológica y el metabolismo del ARN mensajero. Está asimismo constatado que restaura en las células cancerosas –al menos en las de mama- la función normal del ARN mensajero recuperando así la apoptosis.
(El reportaje se publicó en el nº 163)

 

ntermedia_162_02En realidad la Quimioterapia ¡promueve el cáncer!

En 2013 se publicó en Nature Medicine un interesante estudio que no solo pone en duda que el uso de quimioterápicos sea útil para tratar el cáncer sino que indica que su utilización daña los tejidos sanos adyacentes al tumor y ayuda a que éste se expanda y crezca pudiendo además dar lugar a metástasis. Y es que los quimioterápicos –al menos algunos, si no todos- llevan a los fibroblastos a protegerse de ellos segregando unas proteínas -las WTN16B- que en una situación normal se ocupan de mantener la integridad del tejido conjuntivo y son básicos en la cicatrización de heridas y la producción de colágeno pero que ante la presencia de esos venenos ¡producen una cantidad 30 veces superior y eso hace crecer el tumor! Y llueve sobre mojado porque en 2006 un equipo dirigido por Mark Noble -del Departamento de Genética Biomédica de la Universidad de Rochester en Nueva York- ya dio a conocer que los quimioterápicos que se usan para tratar los cánceres de mama, ovario, colon y recto así como el linfoma no-Hodgkin son más tóxicos para algunas células sanas que para las cancerosas. Y un trabajo del Departamento de Radiación Oncológica del Northern Sydney Cancer Centre de Sydney (Australia) publicado en 2004 y efectuado por G. Morgan, R. Ward y M. Barton que el posible beneficio de la Quimioterapia es ¡inferior al 2,5%!
(El reportaje se publicó en el nº 162)

 

ntermedia_162_03Eficacia del ayuno terapéutico

Los humanos aprendieron de los animales hace ya milenos que basta ayunar, beber agua pura, respirar aire no contaminado, desintoxicar el cuerpo y descansar suficientemente para que el propio organismo se recupere de la mayor parte de las dolencias que nos aquejan. Al punto de que el ayuno terapéutico pasó a formar parte de la práctica ritual de casi todas las religiones. Pues bien, hoy la ciencia ha permitido revelar muchas de las razones que explican la eficacia de tan sencilla como antiquísima terapia. Las investigaciones realizadas en los últimos 50 años sobre animales y algunos ensayos clínicos modernos explican por ejemplo cómo los cambios metabólicos que produce el ayuno generan una auténtica endofarmacia de moléculas antiinflamatorias y reparadoras al tiempo que potencian la actividad del sistema inmune. Es más, las investigaciones demuestran que incluso sencillos ayunos parciales pueden ser tan eficaces como un ayuno total. Son varios los estudios efectuados en los últimos 70 años que demuestran que reducir la ingesta diaria de calorías alarga la vida retrasando el envejecimiento y evita en buena medida la hipertensión, la ateroesclerosis, los accidentes cardiovasculares, la diabetes, los problemas renales, las complicaciones respiratorias, las patologías autoinmunes, las neurodegenerativas y el cáncer. Ayunar reduce además el nivel de triglicéridos, baja la glucemia, la insulinemia y la resistencia a la insulina, disminuye la hipertensión y el ritmo cardiaco, hay menor probabilidad de sufrir ateroesclerosis, mejora el sistema inmune, disminuye la cantidad de tejido adiposo y aumenta la resistencia neuronal a las toxinas además de aumentar la longevidad.
(El reportaje se publicó en el nº 162)

 

ntermedia_160_05El peligro de las bebidas industriales

El consumo abusivo de bebidas “refrescantes” con gas -a menudo azucaradas y con cafeína- es causa de sobrepeso, obesidad, diabetes, inquietud, ansiedad, insomnio, problemas de memoria, trastornos musculares, descalcificación ósea y problemas cardiovasculares además de provocar la acidificación del organismo lo que puede llevar a sufrir numerosas patologías más. Y encima su valor nutricional es casi nulo. En 2013 un estudio presentado ante la Asociación Americana del Corazón concluía que los refrescos azucarados con gas causan al año en el mundo unas ¡180.000 muertes! Y los datos del informe Global Burden of Diseases -obtenidos a partir de 2010- que las bebidas azucaradas se relacionan con 133.000 muertes asociadas a la diabetes, 44.000 a la enfermedad cardiovascular y 6.000 al cáncer. Se sabe de hecho que la simple reducción de un 15% en el consumo de refrescos azucarados haría que sólo en Estados Unidos hubiese cada año 9.500 eventos cardiacos, 800 accidentes cerebrovasculares y 2.600 muertes prematuras menos. En cuanto a las bebidas con cafeína -como Red-Bull y otras- pueden causar -entre otros muchos efectos- nerviosismo, insomnio, hipertensión, latido irregular del corazón, exceso de colesterol en sangre y hasta cáncer. Además inhiben la absorción de algunos minerales y los receptores de vitamina D y al ser diurética puede reducir la concentración de la vitamina C y las del grupo B. Conviene saber asimismo que una lata de 350 ml de Coca-Cola Light tiene 42 miligramos de cafeína, 7 más que la misma cantidad de Coca-Cola Classic. Y una lata de Pepsi One 56 miligramos de cafeína, 18 más que la Pepsi corriente y la Pepsi Diet.
(El reportaje se publicó en el nº 160)

 

ntermedia_160_04El Lepidium latifolium o “rompepiedras” desintoxica eficazmente el organismo

La salud de nuestras células depende del estado del terreno extracelular –básicamente del líquido intersticial en el que se bañan- pues es a través de él como llegan el oxígeno, los nutrientes y demás sustancias necesarias para su correcto y adecuado funcionamiento. Sin embargo el aire que respiramos, el agua que bebemos y los alimentos que ingerimos están hoy contaminados por todo tipo de tóxicos que han ensuciado el estanque acuoso en el que se bañan células, tejidos y órganos dificultando –cuando no impidiendo- su normal funcionamiento. Problema que agravan el sedentarismo, las radiaciones electromagnéticas artificiales y los iatrogénicos fármacos que tomamos. Por eso el cuerpo tiene cada vez más problemas para deshacerse de ellos. Pues bien, una investigación española efectuada por Soria Natural constató que una conocida planta -el Lepidium latifolium, popularmente conocida como rompepiedras- ayuda de forma notable a ello; lo que además facilita todo tratamiento al mejorar el terreno para que cualquier producto -natural o no– acceda a las células. Recordemos que todo organismo sano está preparado para controlar y eliminar determinado nivel de toxinas pero cuando ese umbral se rebasa éstas se acumulan en el espacio extracelular ensuciándolo y provocando alteraciones en el ADN de las células lo que hace que enfermemos.
(El reportaje se publicó en el nº 160)

 

ntermedia_159_04Virtudes nutricionales y terapéuticas de las leches vegetales

Hoy día podemos encontrar en cualquier supermercado una amplia variedad de leches vegetales -desde la omnipresente e insana leche de soja hasta las de arroz o almendras- así como otras que sólo se venden en herbolarios. Y muchas más que nosotros mismos podemos elaborar en casa de forma muy sencilla. Pues bien, hemos analizado las más consumidas teniendo en cuenta su valor nutricional y, sobre todo, su contenido en moléculas de alto valor biológico, tanto preventivo como terapéutico: estimuladoras del sistema inmune, antioxidantes, anticolesterolemiantes, protectoras del hígado… “Leches” que constituyen un ejemplo de los numerosos beneficios que los alimentos más simples pueden aportar a la salud previniendo problemas y no tener así que recurrir a fármacos peligrosos. Hablamos de las leches de lino, coco, legumbres, almendras, avellanas, anacardos, cannabis, trigo sarraceno y garbanzos, todas ellas de fácil digestión y ricas en aminoácidos esenciales. Además no contienen ni lactosa ni neuropéptidos como la leche de vaca que son los que suelen provocar reacciones negativas del sistema inmunitario.
(El reportaje se publicó en dos partes en los números 159 y 160)

 

ntermedia_157_01¿Qué ingerimos realmente cuando compramos pan?

La mayor parte de los productos que compramos como “pan” –barras, baguettes, hogazas, chapatas, pan de molde, integral, etc.- en panaderías, tiendas de ultramarinos, supermercados y gasolineras no sólo carecen de las propiedades nutritivas esperadas -son menos ricos en proteínas, minerales y vitaminas- sino que apenas contienen fibra por lo que provocan estreñimiento cuando no dañan los intestinos y el colon o causan problemas de intolerancia o alergia. Y es que buena parte se hace con levadura industrial refinada, blanqueantes -como el dióxido de cloro-, propilenglicol, aceite de coco, propionato de calcio -antibacteriano y fungicida que destruye enzimas-, aluminio –tóxico para el cerebro-, bromato de potasio –prohibido en Europa-, cloruro de amonio, tartrato, cloruro de amilasa, emulgentes, conservantes, potenciadores del sabor… Por eso a las pocas horas está duro y resulta indigerible. En suma, lo que hoy ingerimos como “pan blanco” procede a menudo de un conglomerado de harina y productos químicos –entre ellos numerosos aditivos de todo tipo- cuyo consumo está dando lugar a problemas estomacales e intestinales así como a numerosos casos de intolerancia cuando no de alergia. Y lo malo es que hoy el consumidor no puede conocer ni la naturaleza del cereal que consume, ni si cuando creció se usaron en él químicos, ni si el pan se fabricó con harina industrial, ni qué aditivos lleva… Nada de nada.
(El reportaje se publicó en el nº 157)

 

ntermedia_156_01La mayoría de los fármacos no caduca ¡en décadas!

Ante la gravedad de la crisis económica que vive Europa muchos gobiernos optaron por reducir la disparatada cantidad de dinero que gastan en fármacos dejando simplemente de financiar algunos en lugar de dejar de hacerlo con la mayoría a pesar de que se sabe que muchos son no sólo inútiles sino peligrosos. Lo que sin embargo nadie ha planteado es acabar de una vez con la estafa que supone su “fecha de caducidad” y que sí supondría un gigantesco ahorro para los ciudadanos y los estados ya que la mayoría de los fármacos no caduca ¡en décadas! La fecha de caducidad es a menudo una mera estrategia comercial diseñada para que la gente compre una y otra vez los mismos fármacos alegando que pasado cierto tiempo no funcionan o son más peligrosos cuando en la mayoría de los casos eso es falso. Son muchos los investigadores que llevan años preguntando por qué productos químicos purificados caducan a los 2, 3 o 4 años de ser envasados cuando muchos están en excipientes especialmente diseñados para su conservación durante largo tiempo. Y es que la «fecha de caducidad» de un medicamento no indica que vaya a dejar de ser eficaz o peligroso a partir de ese momento; sólo indica hasta cuándo el fabricante garantiza la máxima eficacia. “Las fechas de caducidad de los fármacos son un tanto arbitrarias y ello implica que los consumidores y las farmacias están tirando medicinas en perfecto estado», afirma el doctor Lee Cantrell, miembro del Sistema de Control de Tóxicos de California.
(El reportaje se publicó en el nº 156)

 

ntermedia_156_05¿Estamos conectados con la Biosfera?

En 1951 Winfried Otto Schumann predijo mediante cálculos matemáticos la existencia de un ámbito de resonancia magnética entre la superficie de la Tierra y la ionosfera confirmando posteriores estudios su hipótesis -de ahí que se conozca como Resonancia Schumann– y que la misma podría influir en los campos magnéticos de los seres humanos e incidir en sus procesos vitales y, por ende, en la salud. Siendo el elemento clave de conexión la glándula pineal, órgano situado en el centro del cerebro encargado de segregar la melatonina -hormona con complejas funciones biológicas entre las que destaca la regulación de nuestros biorritmos- y la dimetiltriptamina (DMT) -sustancia natural considerada el más potente alucinógeno que existe-. Nicola Tesla conseguiría de hecho medir la resonancia del planeta estableciendo su valor en 10 hercios si bien un discípulo suyo, Herber König, precisaría que el pico de mayor intensidad se sitúa en realidad en 7,83 hercios. Posteriormente Lewis Hainsworth constataría que las radiaciones electromagnéticas de extremadamente baja frecuencia pueden producir desordenes mentales, conductas antisociales, perturbaciones neurológicas y somatización de esos estados alterados así como procesos de crecimiento anormal de tejidos e inmunodeficiencia… entre otras cosas porque interfieren con la Resonancia Schumann. Luego no hay duda de que estamos conectados con el planeta a través de nuestra glándula pineal.
(El reportaje se publicó en el nº 156)

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200
Enero 2017
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