Una célula sana se vuelve cancerosa cuando su interior se alcaliniza

Los oncólogos Stephan J. Reshkin -profesor del Departamento de Biociencias, Biotecnología y Biofarmacéutica de la Universidad de Bari (Italia)- y Salvador Harguindey -especialista en Oncología Médica y Endocrinología y ex-Vicepresidente de la Sociedad Internacional para la Dinámica de Protones en el Cáncer- han coordinado como editores invitados la publicación de un número especial de la revista Seminars in Cancer Biology en el que aparecen 14 artículos de más de 60 investigadores en cáncer que defienden que es la alcalinización del interior de una célula sana cuando se desequilibra el intercambio natural de protones entre su interior y el exterior lo que la vuelve maligna. Pues bien, se trata de una publicación del grupo Elsevier cuya editora es Theresa Vincent, líder del Grupo de Cáncer Molecular y Terapias con Células Madre del Departamento de Fisiología y Farmacología del prestigioso Instituto Karolinska de Estocolmo.

 

célula cancerosa

Sumarios:

Un numeroso grupo de oncólogos encabezado por Stephan J. Reshkin y Salvador Harguindey defienden que es la alcalinización del interior de la célula sana cuando se desequilibra el intercambio natural de protones entre su interior y el exterior lo que la vuelve maligna.

A pesar de que desde hace un par de décadas se postula que el cáncer es una palabra que define a 200 enfermedades distintas cada vez más trabajos admiten que en todos los cánceres hay un punto de partida común: la alcalinización intracelular de las células sanas.

“Numerosos trabajos sugieren que todos los cánceres comparten características moleculares, bioquímicas y metabólicas comunes que son independientes de los variados antecedentes genéticos. Y, por tanto, que debe haber un mecanismo común subyacente en la progresión neoplásica que permita una misma línea de actuación terapéutica integral”, explica Stephan J. Reshkin.

Stephan J. Reshkin postula tratar inicialmente todos los cánceres acidificando el interior alcalino de las células tumorales con inhibidores de los intercambiadores y transportadores de las bombas de protones.

“Si reequilibramos el intercambiador de protones desregulado de las células y tejidos tumorales y al mismo tiempo usamos fármacos centrados en otros aspectos de la biología tumoral podríamos llegar a conseguir una actividad antineoplásica muy mejorada”, asevera Stephan J. Reshkin.

“La apoptosis de las células malignas en los tumores es menor porque son muy alcalinos intracelularmente y en las neuronas afectadas por ciertas enfermedades neurodegenerativas -como el alzheimer- mayor porque se acidifican. Lo que abre la posibilidad de tratar este tipo de patologías, al menos preventivamente, regulando el pH”, afirma Stephan J. Reshkin.

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Dsalud 206
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Julio - Agosto 2017
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